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domingo, 20 de agosto de 2017

Fragmentos Gnósticos de "El Cordón Dorado" de Miguel Serrano


El Cordón Dorado
1. Una batalla que termina mal es una aventura espiritual que ha tenido éxito.
2. Se trata de la última Gran Guerra, que fue tan grande como la del Mahabharata, y más aún, porque señala el final de los tiempos, de todo un Manvantara, cósmico y terrestre. Quien pretenda considerar esa tragedia como una Guerra Mundial más, no ha entendido nada de lo acontecido.
3. En la iniciación había recibido la fuerza de Vril, la energía victoriosa de Hvareno, o Farr. Contra él se desencadenarían todas las fuerzas de las sombras y de la muerte, de la inercia, de los elementarwesen, de los seres elementales. Por eso teníamos que ayudarle. La Guerra iba a ser de dioses y demonios. Una Guerra Cósmica, reflejada y dramatizada al máximo en la Tierra.
4. Le queda una última posibilidad: hacer reconocible al Enemigo, descubrirlo de una vez para siempre, polarizando maniqueamente el Combate Cósmico entre dioses y demonios, entre luz y sombra, entre fuego y hielo, “horbigerianamente”, en ríos, mares de sangre, sabiendo que se perderá aquí y ahora, para ganar allá y después, simultáneamente, en un mundo paralelo.
5. Poseyendo la verdadera Potencia de Odín, hará conocer a sus enemigos el fuego del cielo, que estará a su servicio y azotará la tierra con más violencia que mil relámpagos (¿La bomba atómica, el rayo de los platillos? ). Será Señor Supremo del mundo e instaurará en todas partes las leyes de su Orden por Mil años.
6. Los miembros del Gobierno Invisible que controla a las más poderosas naciones de la tierra exterior son impotentes ante los poderes del mundo interior. Los síntomas revelan que estarían tratando de ajustarse a sus señales, porque el terror les obliga. Si así no fuera, ya habrían hecho estallar la guerra atómica, que forma parte de sus planes de destrucción y dominio planetario.
7. Por debajo de las aguas, quizás por donde termina la corteza del planeta, se desliza el Cordón Dorado, la Áurea Catena, que conecta a los seres de una misma Raza del Espíritu, de un mismo Astro, a través de todos los continentes de la tierra externa e interna y los hace camaradas en una Guerra comenzada con la Creación. Aquíno puede haber defecciones ni capitulaciones. No se cambia de lado en el Conflicto. Sólo existe un breve descanso en la muerte, Porque los guerreros son eternos, inmortales.
8. Los cátaros eran vegetarianos, quemaban a los muertos, eran videntes y practicaban la magia. Serían también dualistas, como los maniqueos y los gnósticos. Lucifer no era el demonio para ellos, sino el portador de la luz, Lucibel. El demonio era Jehová, el demiurgo creador de la actual tierra.
9. Las tres categorías en que el tantrismo kaula divide a la humanidad: pasu, virya y divya; o sea, animal-hombre, héroe y siddha divino. La última categoría corresponde a la familia iniciada kula, de los kaulas tantricos (hiperbóreos) y le está reservado el rito iniciático secreto de Panchatattva. El siddha, u hombre-dios, es el liberado.
En la vorágine de los acontecimientos políticos, precipitados por el Destino y por las voluntades directoras de las corrientes iniciáticas contrarias, todo se ha interpolado en su manifestación visible, divulgándose una historia adulterada.
10. En el licor de la sangre espiritual, los arios reencontraban el origen divino, su memoria. El soma daba la fuerza aria (Hvareno), abría el Vril, el Tercer Ojo, permitiendo ver a los antepasados divinos, extra terrestres, dela Tierra Anterior y el Paraíso perdido.
11. Los trovadores germanos practicaban un culto ceremonial, llamado Minne-drinken, en el que bebían en memoria del Amor, del recuerdo del Amor Eterno, dela Vida Eterna. Seguramente se bebía el soma, la sangre mágica de la raza, donde circula el recuerdo de Hiperbórea, de las sacerdotisas de cabellos dorados, de la eternidad de los hielos, dela Estrella de la Mañana.
12. “Después que Jehová aprisionó a Adán y Eva en un mundo de miserias, lucifer les aportó la ciencia del bien y del mal, la gnosis salvadora y divinizante”, dicen los gnósticos ophitas (ophis quiere decir serpiente). Lucifer es el portador de la luz de la gnosis. El premio del esfuerzo luciferino de la “emanación”, del hombre semidivino, es su inmortalidad que, de algún modo misterioso, beneficia ala Mónada, haciéndola más sabia. La inmortalización de la “emanación” es, además, con el cuerpo, como lo afirmaban los Siddhas tántricos. El inmortal es sacado de esta tierra con el cuerpo, en un Carro de Fuego, como Enoc.
La inmortalidad no es de todos. Deberá ser ganada en batalla despiadada, en cada uno de los días de aquí abajo. Y es conquista de unos pocos vencedores.
13. La iniciación consiste, en parte, en una técnica de reactivación de la memoria cromosomática, dirigiéndola hasta poder completarla Melodía inmortalizante, dentro de los márgenes del libre albedrío que aporta al guerrero-iniciado la revelación hiperbórea.
14. En toda esta región sudeuropea se extendió una vez una civilización nórdico-germánica, de tradición hiperbórea, con el “recuerdo del amor perdido”, con su nostalgia y su Minne, la que Roma cristiana odia desde lo más profundo de su alma semítica.
15. Cuando nosotros hablamos, por ejemplo, de la sangre, no nos referimos exclusivamente a la sangre biológica, que circula por las venas del cuerpo físico. Pensamos en la sangre de Paracelso, en la Luz Astral y también en la Memoria Akhasica, o etérica, de los indoarios. Esta es la verdadera “memoria cromosómica” y no la bioquímica del presente. La sangre, en un sentido espiritual y hermético, es el licor sagrado del soma, algo diferente a lo que nos enseña la biología y la hematología de la ciencia del Kaliyuga; es el sol líquido, por donde circula la memoria de los antepasados extra terrestres; es el Gran Recuerdo.
16. Una iniciación solar, viril, por oposición ala Iniciación Lunar, femenina, dela Madre, dada a conocer por Diótima. Esta última iniciación es la del santo; no es la del mago; sostiene la inmortalidad del Arquetipo en la Anacefaleosis y Apocatástasis paulistas, es decir, la salvación de todos —o casi todos— en Cristo, al final de los tiempos, en un “Punto Omega”, para usar el término del evolucionismo (¿darwinista?) de Teilhard de Chardin. Propicia la prolongación de la especie, la reproducción maternal, necesarias para la vida del Arquetipo-Incubo y vampírico, eternizando esa Entidad por la pasividad y la fe de los esclavos que le sirven de alimento. De un modo dudoso, por otra parte, pues no hay seguridad de que la Entidad, o Daimon, se eternice así. En la Iniciación solar, viril, hiperbórea, luciferina, que es la del Mago, la del Siddha, el hombre se hace semidivino y divino, en lucha aún con la Entidad,la Mónada. En la Iniciación Lunar, un fantasma se eterniza ilusoriamente a nuestras expensas; en la Iniciación Solar, puede que hasta se logre eternizar el fantasma, eternizándonos.
17. La involución es como una pesadilla. Seres aquí dejados en edades muy remotas, introducidos voluntariamente, o por casualidad, desde otros mundos y tiempos paralelos, han descendido hasta el animal, quizás hasta el vegetal, el mineral y aún más abajo en la vibración de la energía. Los colores diferentes de las razas tienen que ver con una alquimia cósmica y se comprenderán mejor haciendo referencia al color del aura, que los Siddhas y los Divyas perciben. En el actual proceso de las mezclas, de hibridismo total de las razas, favorecido por las oscuras potencias que se mueven en el nadir del Kaliyuga, se hace cada vez más difícil poder alcanzar el número necesario de mutaciones que harían posible superar el drama de la involución, acercándonos cada vez más, por el contrario, al eterno retorno dela Atlántida, cuya catástrofe espantosa fuera producida, según Platón, precisamente por la mezcla de las razas, de los semidivinos con el animal nombre, quizás con los animales y hasta con los robots. Es decir, por el Pecado Racial, que afecta y destruye todos los colores alquímicos por igual, produciendo los intocables, los monstruos, como en India, donde la mezcla de las castas no favorece a ninguna, al destruir sus particulares iniciaciones, por confusión de la memoria akhásika, de la “iniciación cromosomática”, perdiéndose la Minne, la nostalgia del Amor Eterno.
18. En Hiperbórea,la Reina Blanca es otra cosa, esla Sacerdotisa-Maga, Hallouine, quien entrega al héroe, al Virya, el Gral, por medio del Amor Mágico y lo transforma en Divya, en Siddha inmortal.
19. Creemos necesario decirlo: Julius Evola, el más importante pensador italiano de estos tiempos, el más profundo, tampoco alcanzó a liberarse de los límites que le impusiera su nacimiento romano y su admiración por Rene Guenón —al que era muy superior—.
20. No todos esos batallones llegan ni cumplen su objetivo. Muchos caen en el camino, son derrotados, se equivocan de fortaleza, extravían la ruta. Son los semi-hombres, los animales, los simios, los perros, las arañas, los pájaros, las plantas y hasta los metales. En cada uno de los derrotados, al fondo, hay una energía, una substancia divina del Urmensch, que es la misma que ha llevado al hombre y que llevará al Superhombre al triunfo.
21. En el Hombre-Total, el animal estaba dentro. Todo eso ahora se pierde fuera, se dispersa. Al comer la carne del animal, el hombre trata de apropiarse de la energía de los caídos, de los derrotados, para seguir el combate y, todos juntos, alcanzar un día la conquista de la fortaleza inmensamente lejana, en ese Círculo cuya circunferencia está en todas partes y su centro en ninguna. Come también la planta y hasta el mineral, el oro y la plata, símbolos del sol y la luna, que igualmente estaban dentro del Hombre-Total. El guerrero primitivo devora la carne de su enemigo vencido, para apropiarse la energía primordial del Urmensch: Hvareno, o Victoria.
22. El pecado (para usar esta expresión) consiste en ir abajo, mezclarse con los inferiores, con los elementanvesen, con los semi-hombres, con los semi-animales. Platón nos cuenta que el hundimiento dela Atlántida se debió a la mezcla con las razas inferiores, al “pecado racial”. Los ángeles también se enamoraron de “las hijas de los hombres”, según el Libro de Enoc. La Biblianos habla de los Sheidim, mitad hombre, mitad animal. Esaú sería uno de ellos, según Robert Charroux. La mitología griega se refiere a las sirenas, a los centauros y a los faunos, que seguramente existieron, como intentos y fracasos en el Combate Cósmico por la expresión del Urmensch. Alguien se ha cansado, o bien, ha sentido la atracción del abismo, o se encontró con la fuerza contraria del Gran Opositor que intenta impedir la expresión suprema del Urmensch. La Fuerza del Mal, del Caos y de las Sombras.
23. Para descubrir que el catarismo coincide con la línea gnóstica, se debe recordar la declaración del gnóstico Marción: “Cristo no tiene que ver nada con Jehová. El Antiguo Testamento es inmoral. Cristo es hijo de un Dios de Amor desconocido. Todos los profetas, hasta el mismo Juan el Bautista, son acólitos del dios falso, de Jehová”.
24. Judíos y cristianos han hecho desaparecer, con la complicidad de los musulmanes, todos los rastros del pasado más remoto y dela Atlántida que se encontraban en los documentos egipcios y se han apropiado, vulgarizando y simplificando los símbolos, las leyendas y la verdadera tradición.
25. En un momento tan crucial de la historia, volvemos a revivir estas cosas, a sabiendas de que van contra la corriente que empuja al último abismo del Kaliyuga. Una Era se terminó y se inicia otra en el ya cerrado universo del hombre.
26. El camino dela Mano Izquierda, vamacara, corresponde a la destrucción del nombre y la forma, y está precedido por Siva el Destructor. Hoy el mundo se hallaría en esta etapa: decadencia de una civilización, final de una Era astrológica, quizás de un Manvantara. Siva es también el Maestro dela Yoga Tántricadela Mano Izquierda; los Siddhas son sus adeptos. Sin su trabajo, nada podría cumplirse, la tierra no podría salir de su involución.
27. El regreso al Hogar Perdido, ala Patria Nupcial, ala Estrella de la Mañana, son símbolos de un proceso interior, alquímico, de transformación del ser involucionado, del animal-hombre en semidivino y, luego, en divino. Un proceso de iniciación por grados en las transfiguraciones del hombre terrestre en hombre celeste, inmortal.
28. Porque la tierra no podrá salir del abismo del Kaliyuga sin la ayuda del hombre divinizado. El retorno se cumple en una Tierra paralela, análoga, compuesta por antimateria.
29.La Tierra, como el hombre, no es inmortal, mientras no se haya conectado conscientemente con el Espíritu, transfigurándose, pasando a voluntad a su “doble”, eternizándolo. Este es el trabajo alquímico que los Guías Hiperbóreos intentan. La transmutación deberá cumplirse en ambos mundos, tal como en nosotros. Los Grandes Siddhas se inmortalizan con todos sus cuerpos, y así deberá hacerlo también la tierra. Los Siddhas son los magos de Hiperbórea, los semidivinos que se han divinizado.
30. La gran iniciación hiperbórea, reencontrada, la acción de los Guías ocultos, que no se muestran sino a los Maestros más altos dela Orden, dirigiéndoles. Isis, la Virgen Negra, hace nuevamente su aparición silenciosa y triunfal.
31. Toda la civilización naufraga en el maquinismo torpe y crudo, que infesta la tierra, en la esclavitud del hierro, del electrón, de la electrónica, del protón, de la cibernética, en el reinado de las masas, de la explosión demográfica, de “lo humano, demasiado humano”, del animal-hombre, de lo amorfo, del burocratismo y del colectivismo demoníacos. No hay ya modo de salirse de esto por medios humanos o puramente terrestres.
32. De haberse impuesto el nuevo estilo, la usura de la sociedad de consumo no habría logrado su apogeo alucinante. El capitalismo y el comunismo marxista, dos antinomias aparentes, que se apuntalan entre sí, complementándose en la destrucción de lo divino y lo humano, porque se asientan en las mismas bases racionalistas, habrían llegado a desaparecer sin ruido ni escándalo, sin presentar resistencia. O jamás se habrían producido.
33. Mas, para poder continuar con el Opus, hay que poseer el “acero de los sabios”,la Espada de la iniciación, la Lanzadel Longino, el Azufre Incombustible. Es decir, un principio inalterable, que no se enciende, que se conserva a través del cambio de estado y que, llegado el momento, es la semilla de un nuevo desarrollo. El semen preservado, no eyaculado. Esto corresponde a la tercera parte del opus alchimicum, a la ópera roja, o Rubedo, donde se sobrepasa la condición de apertura extática.
34. En la muy hermética y antigua iniciación tántrica existen dos caminos. Ambos caen bajo el signo de Síva-Lucifer, de Abraxas. Uno corresponde al ser que aspira a sobrepasar la condicionalidad humana, rigiéndose por el principio luminoso sativa. Es el indicado al tipo espiritual-divino, Divya; será el Siddha-Divya. Aquí se aconseja la yoga tántrica puramente simbólica, excluyendo la posesión física, real, de la mujer, en el coito mágico llamado Maithuna. La posesión es mental, dela Amada Muerta.Unión en el cuerpo sutil, astral, en el espíritu únicamente.
El otro camino tántrico, llamado dela Mano Izquierda, es el del ser que aspira a la expansión pasional por medio del ardor del fuego, para poder sobrepasar también su condicionalidad. Se lo indica para el tipo heroico, Virya; el héroe será un Siddha-Virya. En este “camino húmedo” se aconseja un contacto físico, real, con la mujer, en el acto sexual Maithuna, haciendo un empleo mágico del sexo y de Bundy, el semen, que no debe eyacularse en el acto.
35. Ambos caminos van siguiendo la línea sivaista, la de los Siddhas, que se inmortalizan con sus cuerpos.
36. Puede que sea el Cuerpo Astral que se materializa, se hace visible, aunque no tocable (noli me tangere), con materia inmortal, de Luz Roja, de Vajra, pudiendo residir y pasar a varios “mundos paralelos”, a varias tierras a la vez.
37. El Húmedo, es el tántrico-alquímico dela Mano Izquierda, diremos, y puede tomar toda una vida. La transmutación de los metales internos y externos es lenta.La Sóror Místicapasa los ingredientes, se los entrega al adepto en su cuerpo y desde su cuerpo, en transferencia, vibración, individualización conjunta y progresiva, real y simbólica, mágica en todo caso, en un Amor sin amor, con un fuego helado, en el Laboratorio Secreto, en la Alcoba Mágica, hasta que ambos son mutados, interpenetrados, desposados, eternos.
38. Estos caminos son muy diferentes al camino ritualista de la religión devocional, o de la práctica dela Yoga Bhakti, de la filosofía Vedanta, y su fusión y pérdida en el samadhi, o éxtasis místico. Esta palabra sánscrita se descompone en sam que significa con y adhi, Ser Primordial: Fundido en el Ser Primordial.
El éxtasis tantrico, sivaísta, es una tensión suprema que rompe las condicionalidades del animal-hombre y se incluye dentro de una personalidad o Individualidad Absoluta. Es un vórtice de energía, casi nietzscheano, llamado en sánscrito Kayvalia, no significando fusión ni pérdida, sino diferenciación suprema.
39. Aquel que ha llegado al estado humano y no trata de sobrepasarlo, es como quien se suicida. Es necesario ir primero al fondo de la propia naturaleza y jamás volver atrás, porque sería cavar su propia tumba.
40. Su única ética: sobrepasar los límites y cortar los lazos, destruir todo par de opuestos que caracterice el pasu, al hombre-animal corriente, inferior, burgués, por así decirlo. Vencer la piedad, la idea judeo-cristiana del pecado. Vencer el miedo, aplicando el “Doble Mudra”, Vara-Mudra “que destruye el miedo y concede favor”. Destruir los lazos de la familia: “Un Virya no es esposo, padre, etc.”
41. “Un asesino y un anarquista, dirigidos por la senda justa, iluminados por la recta doctrina, tienen más probabilidades de superar la condición humana del pasu que un tibio”, dice la tantra Kaula. Más que un burgués acomodadizo. Sin embargo, se ven claramente los peligros de este camino tremendo de superación y mutación nietzscheanas del hombre. Es un avanzar por el filo de la navaja.
42. Es la Resurrecciónde los Cuerpos, dela Carne, la que no es para todos sino para los Viryas, los héroes. Los Siddha-Divya, los Magos divinos del Cordón Dorado, los hiperbóreos, han eternizado ya su cuerpo aquí; ellos no mueren.
43. El animal hombre, el pasu, muere para siempre. Sus vehículos sutiles no van al Walhalla de las Walkirias, sino al Niflheim, el Hades nórdico, lugar oscuro, como el Schéol de los hebreos, tal vez los “hoyos negros” del firmamento, que todo se lo tragan.
44. Sigfrido es un héroe-iniciado, un virya que aspira a mutarse en divya, en hombre-dios, en superhombre, en sonnenmann. Ha conquistado un Tesoro guardado por los Guías del Mundo Interior, protegido por los enanos, envuelto en las “nieblas” del Gral y de los Nibelungos.
45. Sigfrido se baña en la sangre del dragón muerto y así se transforma su carne en inmortal, haciéndose invulnerable, cambiando de color y consistencia. Pasa a ser de Vajra, materia imperecedera, incorruptible y roja, en el proceso tántrico-alquímico dela Rubedoque adviene trasla Albedoyla Nigredo.
46. En la Tantra es la unión sexual de Siva y Shakti que da origen al universo, en el Maithuna, coito mágico, en el “Amor sin amor”, Siva debe mantenerse impasible y sólo Shakti tendrá que agitarse, actuar. Toda la creación nace de aquí, en sus aspectos estéticos, dinámicos, estables, inmateriales, materiales, conscientes e inconscientes. Las formas dela Creaciónson las diferentes posturas del juego sexual de Siva y su Shakti, como pueden verse en los muros de los templos de Kajuraho.La Esposa, Ella, es activa; Siva, El, mantiénese lejano, concentrado en sí mismo, adentro y afuera, gozando y aparte del goce, para siempre ya, abrazado por su Shakti y abrazándola, intocado dentro del frenesí dela Amada, del fuego y la pasión. Así debe ser en principio también para el hombre semi-divino, donde existe la semilla-Siva, que ha sido oscurecido, “identificado” parcialmente por la pasión dela Shaktiexternalizada, de carne y hueso, perdido e incorporado en el amor físico, seducido, arrastrado, envuelto en el no-yo dela Creación. LaYoga-Tantra viene también en su ayuda. Ha sido preparada parcialmente unos seiscientos años después del comienzo de nuestra Era para su uso en el Kaliyuga, o Edad Oscura, cuando el cuerpo se hizo duro, espeso, y cuenta como el único instrumento de salvación, de liberación, que posibilita el retorno al estado sivaísta, hiperbóreo.
47. En una familia polar, el elemento sibílico, pítico se incorpora enla Yoginiiniciadora del Sadhaka, en el amor mágico de la iniciación dela Tantra Kaula, la más secreta y que habrá de transmutar al Sadhaka en Siddha.
48. El Tantrismo es una doctrina que viene incluida en la revelación de los orígenes y únicamente se codifica en un sistema apto para la realidad del Kaliyuga, cuando el acontecer lo hace necesario.
49. Es necesario recordar lo que Gurdjieff decía del hipnotismo occidental: “Es sólo un balbuceo primario de una ciencia enormemente desarrollada en Mongolia, en el Tibet” y en la región rusa donde él, Stalin y Rasputín se habían criado. Y aún ese Hipnotismo era únicamente un retazo de algo más antiguo y desconocido.
50. Es el “Ultimo Batallón”, que entrará en combate, en una vibración más alta de la energía, cuando se vea como inevitable la imposición universal de la sombra, de la esclavitud, de la desintegración del planeta. Para los cátaros, el demiurgo de la tierra involucionada se llamó Jehová. El sería, entonces, el “Príncipe dela Esclavitud”, que aspira a eternizarse a través de sus acólitos, en un mundo de esclavos.
51. Cuando la Ciudadera visible y los divinos y semidivinos convivían con los mortales, el Vril, órgano que permitía comunicarse con el mundo suprasensible, ese poder fulgurante, estaba también activo en el cuerpo de los habitantes de esa tierra. Con él se podía verla Ciudad y entrar en ella. El Vril desaparece junto con Agarthi. También se sumerge en la raíz del Eje Polar del Árbol dela Vida, dela Columna Vertebral.Pero volverá a la superficie, junto con la Ciudad y con el retomo dela Edad Dorada, tras la desaparición dela Tierra Oscura.
52. En la tierra de Apulia, en Andria, donde es difícil llegar, he ido a ver el Castillo cósmico de Federico II de Hohenstaufen, Castel del Monte. Este Mago-Emperador (1194 – 1250) fue la última esperanza de los cátaros sitiados en Montsegur. No pudo ir en su ayuda, porque él mismo alcanzaba ya su fin y el de sus grandiosos sueños, tan parecidos a los de Julián el Apóstata, de instaurar en la tierra visible el Imperator Mundi, la ciencia hiperbórea y solar, el Soberano conectado a los poderes divinos, invisibles, por oposición a los sacerdotes lunares de la “religión cardíaca” de Roma.
53. El destino de estas gigantescas empresas pareciera ser la pérdida de la batalla material para poder tener éxito en la tarea espiritual de mantener viva la ardiente semilla que hará posible un nuevo resurgimiento.
54. Al igual que las ruinas de Montségur, Castel del Monte es monumento maldito hoy; ambos son luciferinos. En verdad, son unas “puertas” de salida, de escape, de paso a los otros mundos, a la tierra interior, creadas completamente por la magia de una ciencia superior y antigua, la del Cordón Dorado, venida desde la Atlántida e Hiperbórea; tal vez, desde otros astros.
55.La Masonería, nacida en Escocia en 1717; utiliza algunos símbolos templarios y rosacruces, adulterándolos v mezclándolos de preferencia con el ritual y simbología judíos, que han pasado a predominar.La Masoneríaha sido controlada por las fuerzas secretas que empujan en dirección del oscuro fin del mundo, de la crisis final del Kaliyuga.
56. Los Iluminados de Baviera están metidos en el centro de los acontecimientos. De ahí vendrá el término de “Iluminismo” y de “Siglo de las Luces”. Las tácticas y la organización de esta Logia fueron seguidas exactamente por Marx y Lenin. Los Iluminados hablaban de dos generaciones, por lo menos, de una “dictadura feroz”, antes de poder imponer el gobierno sin gobierno de la “igualdad”, “fraternidad” y “libertad”; el “reino de la razón”.
También Napoleón es iniciado en la Fraternidad de los Iluminados de Baviera, además de otras Logias. Así se explica su ascensión meteórica.
57. Todo movimiento que aspire a restaurar un tipo de iniciación hiperbórea y un poder terrestre conectado con las Fuerzas del Cordón Dorado, deberá hallarse dramáticamente en conflicto con las corrientes y organizaciones que hoy manejan la tierra.
58. La bolchevización mundial, el último peldaño de la involución del Kaliyuga: el imperio mundial de los esclavos, el Reino de los hombres-hormigas. En un sistema como el bolchevique, donde todo se centraliza bajo la dirección del Estado, quien controla el Estado, lo controla todo. Las democracias ya no sirven como sistema de control planetario, en un mundo donde la explosión demográfica y la revolución tecnológica materialista son las coordenadas fundamentales.
59. El contacto con los dirigentes secretos, que lo deciden todo y que no se dejan ver en la superficie del poder político de ese tenebroso mundo, es con el Superior Invisible, llamado “Príncipe de la Esclavitud”.
60. Para que esa energía espiritual pueda irrumpir en el mundo donde reina la entropía, venciendo la decadencia y la muerte, requiérese de mentes y personalidades semidivinas que la reciban y la proyecten aquí con desprendimiento. Es un trabajo de dioses, o semidioses, que no podremos saber si se ha llevado a cabo alguna vez. Los Guías no actúan directamente, teniendo que depender para su acción de los de “aquí”, quienes, a menudo, son arrastrados por sus pasiones, o por meras “creaciones mentales”, fantasmas de la mente y del yo. Y fallan. Por otra parte, las fuerzas contrarias poseen el dominio casi total de las palancas dela Historia.
El Dios de los Perdedores ha tenido siempre la extraordinaria posibilidad de transformarse en Dios de los Vencedores. En este Eon aún no lo ha conseguido. Sin embargo, un día lo logrará.
61. El Cuarto Estado, tras los fracasos de restauración dela Edad Dorada, será el del dominio de lo colectivo, de los esclavos de la máquina, del hierro, de los hombres de hierro, de los autómatas, de la burocracia planetaria, de los “robots”, de la destrucción del alma viva de la tierra. Todo Rey o Mesías mundial que se produzca en esta época, por medio de la contra-iniciación, no será más que un Golem, una falsificación, desconectado de los verdaderos Guías de Hiperbórea y de la realeza divina.
62. Sólo por el Espíritu y el Poder dela Magia, vencedores de la entropía, podrá superarse el Kaliyuga, remontando la involución. Sólo por el hombre inmortalizado.
63. Se acaba el Tercer Estado, el de la burguesía, se entra de lleno en la catástrofe, en la pendiente final del Kaliyuga. Las potencias que dirigen el drama son las de la inercia, del caos y la nada. Es decir, Satán. Se deberá recordar que para los gnósticos y los cátaros Jehová era Satán, el Demiurgo del Kaliyuga, creador dela Tierra Inferior.El contacto con las Jerarquías Divinas hiperbóreas se hace cada vez más tenue. Tal vez se trata ya de salvar únicamente a los elegidos, merecedores de pasar ala Nueva Tierra.
64. En toda la historia dela Creación no hay más que una Guerra, una Gran Guerra, que aún no termina.
65. El lector intuitivo podrá captar lo que se oculta. Sabido es, también, que todo libro o documento verdadero ha sido hecho desaparecer a su debido tiempo en la historia conocida de los hombres. Es la gran conspiración.

(...)

(E.C.D.)



jueves, 27 de julio de 2017

P. D. Ouspensky sobre Immanuel Kant (Part 2)


Una nueva visión del problema de Kant. Los libros de Hinton. El "sentido del espacio" y su evolución. Un sistema para desarrollar el sentido de la cuarta dimensión por medio de ejercicios con cubos de diferentes colores. El concepto geométrico del espacio. Tres perpendiculares. ¿Por qué son sólo tres? ¿Todo lo existente puede ser medido mediante tres perpendiculares? Hechos físicos y metafísicos. Signos de la existencia. La realidad de las Ideas. La evidencia Insuficiente de la existencia de la materia y del movimiento. Materia y movimiento son sólo conceptos lógicos, como "bien" y "mal".

Ya dije que Kant planteó un problema, pero no ofreció su solución ni indicó modo alguno de resolverlo. Y tampoco ninguno de los comentaristas, intérpretes, seguidores u oponentes conocidos de Kant halló esta solución o el camino hacia ella.
Encuentro la primera vislumbre de una comprensión correcta del problema de Kant, y los primeros indicios de un camino posible hacia su solución, en los intentos de un nuevo enfoque del estudio de este problema del espacio y del tiempo, conectado con la idea de la "cuarta dimensión" y la idea de las dimensiones superiores en general. Los libros del escritor inglés C. H. Hinton, A new Era of Thought y The Fourth Dimensión, contienen un interesante análisis de lo mucho que se ha hecho en esta dirección. (3)
            Entre otras cosas, Hinton dice que los comentarios sobre las ideas de Kant se ocupan habitualmente sólo de su aspecto negativo; es decir, el hecho de que podemos percibir las cosas a través de los sentidos, sólo en tiempo y espacio, se considera como un obstáculo, impidiéndonos ver a qué se parecen realmente las cosas en si mismas, no permitiéndonos conocerlas como son en realidad, imponiéndoles algo que no les pertenece, algo que las excluye de nosotros.
Pero [dice Hinton], si la afirmación de Kant la tomamos como es simplemente [sin ver en la percepción espacial un impedimento para la percepción correcta y nos decimos que aprehendemos por medio del espacio, entonces es igualmente aceptable considerar nuestro sentido del espacio] no como una condición negativa que nos impida aprehender al mundo, sino como un medio positivo por el que la mente aterra su experiencia [o sea, por medio del cual aprehendemos al mundo].
En tantos libros en los que se trata el tema hay cierto aire de desaliento — como si esta aprehensión del espacio fuera una especie de velo que nos excluyese de la naturaleza. Pero no hay necesidad de adoptar este sentimiento... [Debemos reconocer] el hecho de que es por medio del espacio que aprehendemos lo que existe. El espacio es el instrumento de la mente.
            Muy a menudo, una afirmación que parece ser muy profunda y abstrusa y difícil de captar, es simplemente la forma dentro de la cual los pensadores profundos arrojaron una observación muy simple y práctica. Y por ahora, contemplemos la gran doctrina del espacio de Kant desde un punto de vista práctico, y llega a esto: es importante desarrollar el sentido del espacio, pues éste es el medio por el cual pensamos acerca de cosas reales.
Ahora bien, de acuerdo con Kant [continúa Hinton], el sentido del espacio o la intuición del espacio, es el poder más fundamental de la mente. Pero en ninguna parte encuentro una educación sistemática y completa del sentido del espacio... Se la deja para que se organice por accidente... [Empero, un desarrollo especial del sentido del espacio hace perfectamente claro y simple] una serie total de nuevos conceptos...
Fichte. Schelling, Hegel desarrollaron ciertas tendencias de Kant y escribieron libros notables.
Pero los verdaderos sucesores de Kant son Gauss y Lobatchewski.
Pues si nuestra intuición del espacio es el medio por el cual aprehendemos, entonces se colige que hay diferentes géneros de intuiciones del espacio... Esta intuición del espacio deberá ser matizada, por así decirlo, por las condiciones (de la actividad mental) del ser que la usa...
Mediante un análisis notable, los grandes geómetras antes mencionados mostraron que el espacio no está limitado como parecería informárnoslo la experiencia corriente, sino que somos enteramente capaces de concebir diferentes géneros de espacio. (4)
Hinton ideó un complicado sistema para educar y desarrollar el sentido del espacio por medio de ejercicios con una serie de cubos de diferentes colores. Los libros ya mencionados se consagran a exponer este sistema. En mi opinión, los ejercicios de Hinton son interesantes desde el punto de vista teórico pero pueden tener significación práctica solamente en aquellos casos en los que las personas tengan la misma constitución mental que Hinton.
Según Hinton, su sistema de ejercicios mentales debe conducir primero de todo, al desarrollo de la habilidad para visualizar cosas, no como el ojo las ve, o sea no en perspectiva, sino como son geométricamente; por ejemplo, deben enseñarle a uno a visualizar el cubo desde todos los lados a la vez. Si adquirimos esta habilidad de visualización, no en perspectiva, a su vez deberíamos ampliar grandemente los límites de la actividad de nuestra consciencia, creando de ese modo nuevos conceptos e intensificando nuestra capacidad para extraer analogías.
Kant estableció el hecho de que una expansión del conocimiento bajo las condiciones existentes de percepción no nos acercará más a las cosas en sí mismas. Pero hay teorías que afirman que, si se lo desea, es posible cambiar las condiciones mismas de percepción y, de este modo, enfocar la esencia real de las cosas. En los libros antes mencionados, Hinton intenta reunir las bases científicas de tales teorías.

Nuestro espacio, como pensamos en él corrientemente, lo concebimos limitado — no en extensión, sino en cierto modo que sólo puede comprenderse cuando pensamos en nuestros métodos para medir objetos espaciales. Encontramos que hay sólo tres direcciones independientes en las que un cuerpo puede medirse: deberá tener altura, largo y anchura, pero no tiene más que estas dimensiones. Sí en él se tomara cualquier otea medida, se halla-ría que esta nueva medida estaría compuesta por las viejas medidas.
Es imposible hallar en el cuerpo un punto al que no pudiera llegarse viajando en combinaciones de las tres direcciones ya tomadas.
¿Pero, por qué el estado debe limitarse a tres direcciones independientes?
Los geómetras descubrieron que no hay razón de por qué los cuerpos deberían estar así limitados. Objetivamente, todos los cuerpos que podemos medir están así limitados. De modo que llegamos a esta conclusión: que el espacio que usamos para concebir objetos ordinarios del mundo se limita a tres dimensiones.
Pero podría ser posible que haya seres que vivan en un mundo tal que conciban un espacio de cuatro dimensiones...
Es posible decir mucho acerca de un espacio de dimensiones superiores a las nuestras, y elaborar analíticamente muchos problemas que los sugieran. Pero, ¿podremos concebir un espacio tetradimensional del mismo modo en que concebimos nuestro propio espacio? ¿Podremos pensar en un cuerpo de cuatro dimensiones como una unidad que tenga propiedades, del mismo modo que pensamos en un cuerpo que tenga una figura definida en el espacio con el que estamos familiarizados?
Realmente, no hay más dificultad en concebir figuras tetradimensionales, cuando marchamos por la senda correcta, que en concebir la idea de figuras sólidas, y tampoco existe misterio alguno acerca de ello.
Cuando se adquiere la facultad [de aprehender en las cuatro dimensiones] — o más bien, cuando se la introduce en la consciencia, pues existe en todos deforma imperfecta— se abre un nuevo horizonte. La mente adquiere un desarrollo de energía, y en este uso de un espacio más amplio como modalidad del pensamiento, se abre un sendero usando esa misma verdad que, cuando Kant la expresó por primera vez. parecía cerrar la mente dentro de límites tan estrechos. Nuestra percepción está sujeta a las condiciones de estar en el espacio. Pero el espacio no está limitado como pensarnos al principio.
El próximo paso después de haber formado esta facultad de concebir un espacio más amplio, es investigar la naturaleza y ver qué fenómenos han de explicarse mediante las relaciones tetradimensionales...
El pensamiento de los siglos pasados usó el concepto de un espacio tridimensional, y por ese medio clasificó muchos fenómenos y obtuvo reglas para ocuparse de asuntos de gran utilidad práctica. El sendero que se abre inmediatamente ante nosotros en el futuro es el de aplicar el concepto del espacio tetradimensional a los fenómenos de la naturaleza, y de investigar lo que podrá averiguarse por este nuevo medio de aprehensión.

Para expandir nuestra aprehensión es importante separar lo más distantemente posible los autoelementos, o sea, los elementos personales introducidos por nosotros en todo lo que aprehendemos, de aquello que está siendo aprehendido, para que nuestra atención no se distraiga (en nosotros) de las propiedades de lo que realmente percibimos.
Sólo "librándonos" de los "autoelementos" de nuestra percepción "nos colocamos en una posición en la que podemos proponer preguntas sensatas". Sólo "librándonos de la noción de su movimiento circular alrededor de la tierra" lo sea, alrededor de nosotros: un autoelemento] "preparamos nuestro camino para estudiar al sol".

Lo peor de un autoelemento [de la percepción], es que nunca imaginamos su presencia hasta que nos libramos de él.
[A fin de entender qué significa el autoelemento en nuestra percepción], imaginémonos trasladados de repente a otra parte del universo, y que allí encontramos seres inteligentes y entablamos con ellos una conversación.
Si les dijéramos que provenimos de un mundo y les describiéramos al sol diciéndoles que es un cuerpo brillante y caliente que se desplaza alrededor de nosotros, replicarían: Nos habéis dicho algo del sol. pero también algo de vosotros.

En consecuencia, si deseamos conocer algo del sol, en primer lugar debemos desembarazamos del autoelemento introducido en nuestra aprehensión del sol por el movimiento alrededor de éste por parte de la tierra, en la que estamos.
"Una de nuestras serias piezas de trabajo" en la educación y el desarrollo del sentido del espacio será libramos de los autoelementos en el conocimiento del orden [de los objetos]". Todavía no está determinada por completo la relación de nuestro universo, o de nuestro espacio, con el espacio tetradimensional.

La relación real exigirá mucho estudio para captarla, y entonces nos parecerá tan natural como nos parece ahora la posición de la tierra entre los demás planetas.
Los estudios del... ¡orden] yo los dividiría en dos clases: los que crean la facultad del orden, y los que la usan y ejercitan. La matemática la ejercita, pero no pienso que la cree; y por desgracia, en matemática como ahora a menudo se la enseña, al alumno se lo lanza de repente dentro de un vasto sistema de símbolos [sin recibir la posibilidad de captar su significado y su importancia].
De las posibles unidades que servirán [para el estudio del orden], tomo el cubo; y me encontré con que siempre que tomé cualquier otra unidad me equivoqué, confundí y perdí el camino. Con el cubo no se marcha muy rápidamente, pero todo es perfectamente evidente y sencillo, y se erige en un todo del que cada parte es evidente...

Nuestro trabajo será. pues, éste: un estudio, por medio de cubos, de los hechos del orden. Y el proceso de aprendizaje será un activo proceso de montar realmente los cubos. De este modo... ponemos... /a la mente/ en contacto con la naturaleza. (5)

Ahora bien, tomando en consideración todo lo que se ha dicho, tratemos de establecer exactamente cómo entendemos aquellos aspectos de nuestra percepción de los que habla Kant.
¿Qué es el espacio?
Tomado como un objeto, o sea, visualizado como fuera de nuestra consciencia, el espacio es para nosotros la forma del universo o la forma de la materia en el universo.
El espacio posee extensión infinita en todas las direcciones. Pero al mismo tiempo, podemos medirlo en tres direcciones independientes solamente: largo, ancho y alto. A estas direcciones las llamamos dimensiones del espacio y decimos que nuestro espacio posee tres dimensiones, que es tridimensional.
            Con dirección Independiente significamos, en este caso. una línea que está en ángulos rectos respecto de otra.
            Nuestra geometría (o sea, la ciencia de medir la tierra, o la materia en el espacio) conoce sólo tres de tales líneas que están simultáneamente en ángulos rectos una con otra y no son paralelas en relación de una con otra.
¿Por qué sólo hay tres, y no diez o quince?
Esto no los sabemos.
Además, es significativo otro hecho: en virtud de alguna misteriosa cualidad del universo, o debido a las limitaciones de nuestro aparato mental, no podemos visualizar más de tres perpendiculares.
Pero decimos que el espacio es infinito. En consecuencia, puesto que la primera condición del infinito es la infinitud en todas las direcciones y en todos los aspectos posibles, debemos dar por sentado que el espacio tiene una cantidad infinita de dimensiones, o sea, dar por sentada la posibilidad de una cantidad infinita de líneas perpendiculares y no paralelas una con otra. Y además, tenemos que dar por sentado que, por alguna razón conocemos solamente tres de estas líneas.
Este es el aspecto en el que la cuestión de las dimensiones superiores se presenta a nuestra consciencia ordinaria.
A pesar de todo, puesto que somos incapaces de construir más de tres perpendiculares, estamos obligados a admitir que, aunque la tridimensionalidad de nuestro espacio sea meramente condicional, lo limitado de nuestro espacio respecto de las posibilidades geométricas es un hecho incuestionable. Pero por supuesto, si estas propiedades del espacio son creadas por ciertos atributos que nos pertenecen, entonces se colige que la limitación está también en nosotros mismos.
No Importa de qué dependa esta limitación, el hecho es que existe. Un punto dado puede ser el vértice de sólo ocho tetraedros independientes. Desde un punto dado sólo pueden trazarse tres líneas perpendiculares y no paralelas.
Partiendo de esto, determinamos la dimensionalidad del espacio mediante el número de líneas que es posible trazar en él, las cuales estarían en ángulos rectos una respecto de la otra. En una línea no puede haber una perpendicular, o sea, otra línea. Es espacio unidimensional. En una superficie, son posibles dos perpendiculares. Es espacio bidimensional. En el "espacio", hay tres perpendiculares. Es espacio tridimensional.
            La Idea de la cuarta dimensión surgió del supuesto de que, además de las tres dimensiones conocidas por nuestra geometría, existe una cuarta. Inaccesible y desconocida para nosotros por alguna razón, o sea, que además de las tres perpendiculares que conocemos es posible una cuarta perpendicular misteriosa. En la práctica, este supuesto se basa en la consideración de que el mundo contiene muchas cosas y fenómenos acerca de cuya existencia real no puede haber duda. pero que trascienden cabalmente la medición en largo, ancho y alto, y están, por decirlo así, fuera del espacio tridimensional.
            Podemos tomar como realmente existente aquello que produce cierta acción, tiene ciertas funciones, representa la causa de algo más. Lo que no existe no puede producir acción alguna, no tiene función, no puede ser causa. Pero hay diferentes géneros de existencia. Está la existencia física, reconocida por acciones y funciones de cierta índole; y está la existencia metafísica, reconocida por sus acciones y funciones.
            Una cosa existe, y la idea del bien y del mal existe. Pero no existen en el mismo sentido. Un mismo método de demostración de la existencia no puede servir para demostrar la existencia de una casa y la existencia de una idea. Una casa es un hecho físico, una idea es un hecho metafísica. Los hechos tanto físicos como metafísicos existen, pero existen de modo diferente. A fin de demostrar la idea de la división del bien y del mal — o sea, un hecho metafísico— deberá demostrarse su posibilidad. Esto será suficiente. Pero si demuestro que una casa, o sea un hecho físico, puede existir, de ningún modo eso significa que realmente exista. Demostrar que un hombre puede poseer una casa no es prueba de que realmente la posea.
            Además, nuestra relación con una idea y con una casa es muy diferente. Por medio de cierto esfuerzo, puede destruirse una casa: la puede incendiar o demoler. La casa cesará de existir. Pero trátese de destruir mediante esfuerzo una idea. Cuanto más se luche contra ella, cuanto más se la discuta, refute y ridiculice, esa idea más crecerá, se difundirá y cobrará fuerza. Por otro lado, el silencio, el olvido, el no-hacer, la "no resistencia" aniquilarán, o en todo caso debilitarán esa idea. Pero el silencio, el olvido no perjudicarán a una casa ni a una piedra. Está claro que la existencia de una casa y la existencia de una idea son existencias diferentes.
            Sabemos muchísimo de existencias diferentes de ese tipo. Un libro existe y el contenido de un libro existe. Las notos existen, y la música que éstas contienen existe. Una moneda existe y el valor de compra de una moneda existe. Una palabra existe y la energía contenida en ella existe.
Por un lado, vemos una serie de hechos físicos; por el otro, una serie de hechos metafísicas. Hay hechos del primer género y hechos del segundo género; ambos existen, pero existen de modo diferente.
Desde el corriente punió de vista positivista parecerá muy ingenuo hablar del valor de compra de una moneda separadamente de ésta; de la energía de una palabra separadamente de ésta; del contenido de un libro separadamente de éste, y así sucesivamente. Todos sabemos que ésta es sólo "una manera de hablar", que en realidad el valor de compra, la energía de una palabra, el contenido de un libro, no tienen existencia; son sólo conceptos por medio de los cuales designamos una serle de fenómenos de algún modo conectados con la moneda, la palabra y el libro, pero en realidad muy separados de ellos. ¿Pero esto es así?
            Decimos no aceptar nada como datos y, en consecuencia, no debemos rechazar nada como datos.
            En las cosas no sólo vemos un aspecto externo sino también un contenido interno. Sabemos que este contenido interno constituye una parte inalienable de las cosas, habitualmente su esencia principal. Y muy naturalmente nos preguntamos dónde está y qué representa. Vemos que este contenido interior no está en nuestro espacio. De modo que concebimos la idea de un "espacio superior", que posee más dimensiones que el nuestro. Nuestro espacio llega a ser entonces parte de un espacio superior, por decirlo así, o sea, empezamos a suponer que conocemos, sentimos y medimos sólo una parte del espacio, la parte que es medible en largo, ancho y alto.
Díjose antes que, por regla general, consideramos al espacio como la forma del universo o la forma de la materia en el universo. Para aclarar más esto: puede decirse que un "cubo" es la forma de la materia en un cubo; una "esfera" es la forma de la materia en una esfera; el "espacio" —una esfera infinita— es la forma de toda la materia contenida en el universo.

En La Doctrina Secreta. H.P. Blavatsky dice esto acerca del espacio:
El absurdo superficial de presumir que el espacio mismo es medible en cualquier dirección es de poca consecuencia. La frase familiar [la cuarta dimensión del espacio] sólo puede ser una abreviación de la forma mas completa — la "cuarta dimensión de la materia, en el espacio"... El progreso de la evolución puede destinarse a introducimos en nuevas características de la materia. (6)

      Pero la fórmula que define al "espacio" como la "forma de la materia en el universo" sufre de un defecto, a saber, introduce el concepto de la "materia", o sea, una incógnita.

Ya hablé del callejón sin salida de x = y, y = x, al que conducen todos los intentos de definición física de la materia. Las definiciones psicológicas conducen a lo mismo. En su célebre libro The Physiology of the Soul. A. I. Hertzen dice:
Llamamos materia a todo lo que, directa o indirectamente, ofrece resistencia al movimiento producido directa o indirectamente por nosotros, manifestando en esto una notable analogía con nuestros estados pasivos. Y llamamos fuerza (movimiento) a lo que, directa o indirectamente, comunica movimiento a nosotros o a otros cuerpos. manifestando en esto la máxima semejanza con nuestros estados activos.

En consecuencia, "materia" y "movimiento" son, por decirlo así, proyecciones de nuestros estados activo y pasivo. Está claro que el estado pasivo sólo puede definirse por medio del activo, y el activo por medio del pasivo. El resultado es una vez más dos incógnitas que se definen entre sí.
E. Douglas Fawcett lo expresa muy bien cuando habla de la materia en su artículo "Idealismo y el Problema de la Naturaleza", en The Quest (abril de 1910):
            La Materia (como "Fuerza") no representa dificultad alguna. Lo sabemos todo acerca de ella, por la muy buena razón de que la ' hemos inventado... La "Materia" es una creación concebida por nosotros; un mero modo de pensar acerca de los objetos sensibles; un sustituto mental de complejos hechos concretos pero inmanejables...
Hablando estrictamente, la Materia existe solamente como un concepto... A decir verdad, el carácter de la Materia, inclusive cuando se trata sólo como un concepto es tan carente de evidencia que las personas, en su mayoría, son Incapaces de decir exactamente qué significan con ella.
Preséntase aquí una cuestión importante: materia y fuerza son sólo conceptos lógicos, o sea, solamente términos adoptados para designar una larga serie de hechos diversos. Para nosotros, educados en la "física", es difícil entender esto. Pero en realidad, ¿quién vio Jamás a la materia o a la fuerza? Vemos cosas, vemos fenómenos. Jamás hemos visto ni veremos nunca a la materia separadamente de la sustancia de la que está hecha o en la que consiste una cosa dada. Y, una sustancia dada no es materia, es modera, o hierro, o piedra. Del mismo modo, nunca veremos a la fuerza separadamente de la acción. ¿Qué significa esto? Significa que materia y fuerza son conceptos tan abstractos como "valor" o "trabajo", como el "valor de compra" de una moneda, como el "contenido" de un libro. Significa que la materia es la "sustancia con que están construidos los sueños". Y, tal como nunca podremos tocar esta "sustancia", y sólo la vemos en sueños, de igual modo nunca podremos tocar, ver ni fotografiar a la materia física separadamente de las cosas. Perfecta o imperfectamente, conocemos cosas y fenómenos, pero nunca conoceremos a la materia y a la fuerza aparte de las cosos y los fenómenos.
La materia es un concepto tan abstracto como la verdad, el bien o el mal.
La materia, o cualquier parte de la materia, no puede introducirse en una retorta ni en un crisol, tal como a las 'Tinieblas Egipcias" no se las puede vender en botellitas. Pero dicen que a las "Tinieblas Egipcias" las venden, en forma de polvo negro, en el Monte Athos o en otra parte, por lo que tal vez alguien también vio a la materia después de todo.
            A fin de hallar el enfoque correcto de estas cuestiones es necesario tener cierta preparación o gran sagacidad. Por desgracia, las personas se embarcan con demasiada facilidad en discusiones acerca de cuestiones fundamentales sobre la estructura del mundo.
Un hombre admite prestamente su incompetencia en música o matemática superior, en el arte de bailar ballet, pero siempre se reserva el derecho de tener una opinión y expresar un juicio sobre cuestiones referentes a " principios fundamentales". Es muy difícil conversar con tales personas.
Pues, ¿cómo se podrá contestar a un hombre que lo mira a uno con perplejidad, tamborilea su dedo en la mesa y dice: "Esto es materia, la conozco, la siento ¿Esto cómo puede ser un concepto abstracto?" Es tan difícil contestarle como contestar al hombre que dice: "¡Pero yo veo por mi mismo que el sol sale y se pone!". Para volver a la cuestión del espacio, en todos los acontecimientos no debemos introducir cantidades desconocidas en su definición. Debemos definirlo con la ayuda de los dos datos que ya decidimos aceptar en el comienzo mismo.
El mundo y nuestra vida interior son los dos hechos que decidimos reconocer como existentes. Con el mundo significamos la combinación de las causas de todas nuestras sensaciones en general. Con el mundo material significamos la combinación de las causas de una serie definida de sensaciones, las de la vista, el oído, el tacto, el olfato, el gusto, las sensaciones de peso, masa. etc.
El espacio es una propiedad del mundo o una propiedad de nuestra cognición del mundo. El espacio tridimensional es una propiedad del mundo material o una propiedad de nuestra percepción del mundo material.
            De modo que la cuestión es ésta: ¿cómo debemos enfocar el estudio del espacio?


3   Hinton tiene dos libros separados: The Fourth Dimensión, y A New Era of Thought; hay también tres libros de artículos populares y ficción: Scientific Romances, donde expone las mismas ideas.
4   A New Era Of Thought, de C. H. Hinton, Londres, George Alien & Unwin, 1910.
5   A New Era Of Thought, de C. H. Hinton, Londres, George Alien & Unwin, 1910.
6   The Secret Doctrine, de H.P. Blavatsky, Londres y Nueva York, Theosophical Publishing Society, 3a. ed., 1893, tomo I, pág. 271. (La Doctrina Secreta. Ed. Kier S.A., Buenos Aires)



 Fuente: Tertium Organum - P. D. Ouspensky. Capitulo 2.