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jueves, 12 de julio de 2018

Queridos Visitantes



Buenos días/tardes/noches a todos vosotros visitantes y lectores de DIARIO DE ALQUIMIA MENTAL.
Prontamente, ya por diciembre, mi blogspot estaría cumpliendo cuatro años de edad. Sin embargo, no es muy seguido lo que subo entradas o artículos ya que prefiero que sea digerida lentamente la información que aquí expongo, evitando así un no-aprendizaje. 

Os comento que recientemente escribí un libro, de una sesentena de páginas y titulado "EL ENIGMÁTICO LLAMADO DE TUBALCAÍN".

Os dejaré aquí la introducción del mismo. Quizás más adelante lo suba a este blogspot por partes, aunque realmente lo dudo, por su extensión y cantidad de imágenes ilustrativas.

"EL ENIGMÁTICO LLAMADO DE TUBALCAÍN", inscrito en propiedad intelectual, será expuesto desde ya en Ordenes Iniciáticas y GR:.OR:.. A su vez, pronto será publicado dentro de la revista sincrética "Clave de Sol" en su versión dedicada a la maestría Mas:., la cual posee una difusión tanto nacional como internacional, abarcando distintos países de Latinoamérica, Norteamérica y el viejo continente. Y este es sólo el comienzo.


INTRODUCCIÓN

En este trabajo, me centro en el estudio de la enigmática ascendencia de Hiram Abiff, el maestro constructor del Templo de Jerusalén. Para ello, he realizado una investigación descriptiva y comparativa del mito de Caín y Abel en relación a la Orden Fr:. Mas:., la maestría Mas:., las tablillas Sumerias y los Evangelios Gnósticos o extracanónicos, entre ellos los Manuscritos de Nag Hammadi y los Manuscritos del Mar Muerto o rollos de Qumrán.
        Los mitos y leyendas de la antigüedad son poliédricos, es decir, podemos contemplar distintas aristas de los mismos y de los cuales se pueden desentrañar múltiples enseñanzas y visiones al respecto. A continuación, conoceremos la visión histórica tradicional y la que ha quedado detrás de las páginas de los libros de historia. Desentrañaremos en el mito encontrando distintas visiones y alegorías al respecto, como también, teorías de destacados autores, historiadores, filólogos y mitólogos de todos los tiempos.
        Sólo una mente y un corazón abiertos al conocimiento, podrán leer entre las siguientes líneas y encontrar una especial conexión, una singular esencia y reconocimiento. En donde su espíritu hará “click” al vivenciar las imágenes de las realidades que al Hermano más le resuenen en su interior, a través de los registros Akáshicos del mundo y de la comprensión por medio de la Luz del Intelecto.


DEMIAN LUCANO


sábado, 16 de junio de 2018

La Identidad Secreta del Bíblico Yahveh

La Identidad Secreta del Bíblico Yahveh

-   Se solicita a modo de introducción, que los lectores que tengan un esquema de valores establecido, ligado a una concepción de las religiones a lo largo de toda su vida y que tengan la mente cerrada ante sus propias creencias e ideologías, eviten leer el siguiente artículo y pasen de largo.
Atte: D.L.-




 
En un discurso del 22 de Septiembre de 2002 ante unos visitantes sionistas cristianos, el Primer Ministro israelí Ariel Sharón afirmó:
"Esta tierra es la nuestra... Dios nos dio las escrituras de propiedad..."
Sin embargo, la investigación académica reciente, incluyendo descubrimientos de un equipo arqueológico de la Universidad de Tel-Aviv, no sólo desestructura el bíblico Antiguo Testamento y las historias de la Torá sobre las cuales descansa esta reclamación, sino que da un crédito antes impensable a la afirmación de un historiador de la Antigüedad [Flavio Josefo] de que los israelitas del Éxodo fueron realmente los hicsos, y por lo tanto de origen asiático.

Para rastrear los fundamentos de esta hoguera bíblica en curso, debemos retroceder hasta 1999.

Todo el infierno se desató en Israel en Noviembre de aquel año cuando el catedrático Ze'ev Herzog de la Universidad de Tel-Aviv anunció:
"Los israelitas nunca estuvieron en Egipto, no vagaron por el desierto, no conquistaron la tierra ni la heredaron a las doce tribus".
Además, el dios de los israelitas YHWH tenía una consorte, la diosa Asera.

Su conclusión de que el reino de David y Salomón fue a lo más una pequeña monarquía tribal, y en el peor de los casos un mito total, le ha ganado enemigos en el campo de los sistemas tradicionales de creencia judío y cristiano.

Él afirma:
todas las pruebas demuestran que los judíos no adoptaron el monoteísmo sino hasta el siglo VII a.C., una herejía según la tradición bíblica, que lo remonta hasta Moisés en el monte Sinaí.
La investigación arqueológica de la Universidad de Tel-Aviv en Megiddo y el examen de la puerta hexagonal allí la datan en el siglo IX a.C. y no en el décimo como afirmó el investigador de los años 60 Yigael Yadin que la atribuyó a Salomón.

Herzog además declara que Salomón y David están "completamente ausentes en el registro arqueológico".

Además, un colega de Herzog, Israel Finkelstein, afirma que los israelitas no eran nada más que cananeos nómadas que hacían trueques con los habitantes de las ciudades.

Los estudios del equipo concluyeron que Jerusalén no tuvo ningún status central hasta 722 a.C. en que fue destruida su rival del norte, Samaria.

Sin embargo, lo verdaderamente impactante es el descubrimiento de Herzog de numerosas referencias a Yahweh como teniendo una consorte en la forma de Asera. Las inscripciones, escritas en hebreo por escribas judíos oficiales en el siglo VIII a.C., fueron encontradas en numerosos sitios en toda esa zona.

Para Yahweh, supuestamente el "dios único", haber tenido una consorte y, de entre todas, a la diosa Asera, es dinamita de un significado de gran alcance.

 


La Identidad Secreta de Yahweh

El uso de Yahweh como el nombre de Dios siempre ha alimentado la especulación y el argumento filosófico.

El nombre YHWH es tomado como significando "yo soy" o "yo soy quien soy". También está la intriga de la regla de que su misterioso verdadero nombre no debe ser pronunciado.

La identificación de la diosa Asera (o Aserat) como su consorte en alguna parte dentro de la fe judía original conduce a algunas conclusiones explosivas acerca de la identidad del judeo/cristiano dios del cosmos, el dios monoteísta con quien estamos tan familiarizados en la religión occidental.

Pero antes de mirar a Asera y a lo que ella significa para la identidad de Yahweh, vale la pena echar una mirada a otra diosa, Astarté (Ashtoreth).

Su significado se hará evidente un poco más tarde. Referida como una "abominación" en el Libro 1 de Reyes, Astarté (o Astoret) era una deidad importante en los panteones del Cercano Oriente.

Para los sumerios ella era IN.ANNA (la amada de Anu) y es un personaje importante en las epopeyas sumerias. Para los asirios y babilonios ella era Ishtar; Astoret era su nombre para los cananeos; para los griegos, Afrodita; para los romanos, Venus.

El equivalente más importante sin embargo es la diosa egipcia Hathor, a quien los griegos identificaron con Afrodita. Hathor era la esposa de Horus, el dios de la guerra. Hathor es identificada con el símbolo de la vaca, y las estatuas de ella en la 26ª Dinastía (572-525 a.C.) en Egipto de hecho la representan como una vaca.

Asera (cuyo nombre significa "la que anda en el mar"), supuestamente la consorte del supremo dios El, también era mencionada como Elat (la diosa). Según la tradición de Ugarit, cuyas tablillas de arcilla contienen el más antiguo alfabeto conocido, ella era la consorte de El, y madre de setenta dioses.

Ella también está asociada con Baal y se supone que intercedió ante su marido, el dios supremo, en nombre de Baal, para la construcción de un palacio, a fin de concederle un status igual al de los otros dioses.

En las tablillas cuneiformes de Ras Shamrah (hacia 1.400 a.C.) el líder del panteón era "El"; su esposa era Aserat-del-mar (Asera). Después de El, el dios más grande era Baal, hijo de El y Asera. Curiosamente, la consorte de Baal es su madre, Asera.

En las tradiciones del Líbano, Baal es equiparado con Júpiter.

Esculturas de Asera en Siria la muestran llevando un peinado egipcio. Ella también fue aludida más tarde como "la vaca", una referencia a su gran edad.

Significativamente, Baalat (una importante diosa en Biblos) es representada en las esculturas como teniendo cuernos de vaca, entre los cuales hay una aureola. Baalat es de hecho la forma de Asera cuando ella aparece junto a Baal.

¿Pero qué dice esto sobre la identidad de Yahweh? La Biblia siempre ha presentado un cuadro confuso de Yahweh. A la luz de los descubrimientos y conclusiones de Herzog de que la consorte de Yahweh era Asera, esto merece un examen más de cerca.

En Éxodo 6:3 dice:
"Y me aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob, como El-Shaddai, pero por mi nombre de Yahveh no me di a conocer".
En la versión bíblica King James, "YHWH" es traducido como Jehovah.

El uso de "Dios Omnipotente" es una traducción tradicional de "Shaddai", que se piensa haber significado "Todopoderoso", pero posiblemente podría estar vinculado a la palabra-raíz acádica "Shadu", que significa literalmente "montañas".

Y El-Shaddai es sólo una de las versiones del dios descrito en el Génesis. El-Shaddai literalmente traducido significa "Dios el de las montañas", pero también está el nombre El-Olam (Dios el eterno), El-Elyon (Dios el más alto) y El-Ro'i (Dios de la visión).

La pregunta obvia es ¿por qué YHWH mismo se da a conocer ante los patriarcas como El-Shaddai?

La respuesta está en las tradiciones religiosas de Canaán, donde se dice que Abraham vivió durante un tiempo, y que fueron llevadas allí por los fenicios. (Por su parte, la raíz de la tradición religiosa fenicia es Sumer).

Dios-el-de-las-montañas tiene un equivalente sumerio.

ISH.KUR, el hijo más joven de Enlil, significa,
"Dios el de de las montañas lejanas".
Ishkur también era conocido como Adad o Hadad en hebreo, el hermano de Nannar/Sin, y era el dios preeminente de Canaán, El-Shaddai.

Según eruditos bíblicos que se concentran en la "Fuente P" para el Antiguo Testamento, Yahweh como nombre es usado primeramente con Moisés en el Éxodo, y es indicativo de monolatría (la adoración exclusiva de uno de muchos dioses) más bien que de monoteísmo.

El nombre Yahweh también puede ser traducido como "soy quien soy", literalmente un modo de decir "ocúpate de tus propios asuntos", un modo de disfrazar su verdadera identidad.

Yahweh no aparece sino hasta el Éxodo y, extrañamente, el dios Baal está completamente ausente en el Génesis.
 

Nota: El-Shaddai todavía es venerado en la fe judía en la forma del Teffilin, una de las dos pequeñas cajas de cuero en forma de cubo que contienen textos de la Torá, tradicionalmente para ser llevadas puestas [en la frente] por varones desde los 13 años. Los Teffilin son llevados puestos en una manera para representar las letras shin, daleth y yod, que juntas forman el nombre Shaddai.


En Éxodo 33:2-3 dice:
"Y enviaré un ángel delante de ti; y expulsaré al cananeo, al amorreo, y al hitita, y al perezeo, al heveo y al jebuseo: pero yo no iré entre ustedes a esa tierra que fluye leche y miel; no sea que yo los destruya en el camino, pues ustedes son un pueblo rebelde".
Este Yahweh es propenso a la violencia y parece despreciar a su pueblo elegido.

Él es un perfecto equivalente de ISH.KUR (Hadad), cuya tierra está ocupada por los amorreos y los hititas, y es un conocido manifestador de violencia y de desprecio hacia sus adoradores.

La imagen de ISH.KUR, sus características y sus símbolos corresponden a los de Baal. Él es también anti-babilónico y anti-egipcio, como Yahweh. Y como el de Yahweh, el verdadero nombre del cananeo Baal (Hadad) no debe ser pronunciado.

Sobre la base del descubrimiento de Herzog, de las pruebas dentro de la Biblia misma, de las tradiciones sumerias, fenicias y cananeas, la siguiente es una conclusión lógica y una solución a la identidad del dios judío del Antiguo Testamento:
ISH.KUR = Hadad = El-Shaddai = Baal = Yahweh. (El Baal de los cananeos también era conocido como Moloc, a quien examinaremos luego).
Esto indica, como lo hace el trabajo de Herzog, que el pueblo judío evolucionó desde el politeísmo al monoteísmo con la promoción de un dios que era conocido por una multiplicidad de nombres, hacia un dios supremo, Yahweh (cuyo verdadero nombre no debe ser pronunciado), y que ellos adoptaron para este fin no al supremo dios de los panteones, El, sino a su hijo ISH.KUR, Baal, Hadad, El-Shaddai, una entidad que estaba en abierta rebelión contra su padre El, y finalmente ayudado en esta rebelión por su madre y consorte, Asera, (también conocida como Baalat, Astoret y Elat).

Esta entidad femenina fue posteriormente refundida por las tradiciones griegas y romanas en Afrodita y Venus, y conocida anteriormente por los egipcios como Isis.

Una vez que entendemos esto, la etimología del nombre Israel - Is (Isis o sepulcro), Ra (el principal dios del panteón egipcio) y El (Señor, Baal) - tiene un sentido mucho más obvio que la tortuosa derivación de "Yisrael" de la fe hebrea.

¿Pero qué tiene todo esto que ver con la validez de las "Escrituras de Propiedad" dadas por Dios a las cuales Ariel Sharón se refiere?

Muy lejos de la conclusión obvia de que el dios que dio por hecho haber dado la "tierra prometida" a su pueblo elegido era sólo uno de los dioses de un panteón y no el presunto monoteísta único dios del cosmos, los descubrimientos de Herzog confirman ciertas teorías que han estado circulando "por ahí" durante algún tiempo.

 


Los Hicsos

Como Herzog, el historiador Josefo (c. 37-100 d.C.) negó el relato de los hebreos mantenidos en cautiverio en Egipto, pero él dio un drástico paso más adelante sobre los orígenes raciales de los judíos, que él identificó con los hicsos.

Él posteriormente afirmó que ellos no huyeron de Egipto sino que fueron expulsados debido a que ellos eran leprosos.

Se debe decir que Josefo ha sido vilipendiado a través de las épocas, por haber sido un colaborador romano, tanto por eruditos judíos como cristianos, que han sostenido que la datación del éxodo de los "hebreos" desde Egipto en la Biblia descarta absolutamente su identificación como hicsos.

Sin embargo, Jan Assmann, un prominente egiptólogo de la Universidad de Heidelberg, es completamente rotundo en sus escritos en cuanto a que la historia del Éxodo es una inversión de la expulsión de los hicsos y además que Moisés era un egipcio.

Igualmente Donald P. Redford, de la Universidad de Toronto, presenta evidencia contundente de que la expulsión de los hicsos de Egipto fue invertida para construír la historia del éxodo de los esclavos hebreos en la Torá y el Antiguo Testamento. Su libro que argumentó esta teoría, "Egipto, Canaán e Israel en la Antigüedad", fue el ganador del Premio al Mejor Libro Académico en Arqueología de 1993 de la Sociedad Arqueológica Bíblica.

Hay evidencia irrefutable de que los hicsos, un grupo mezclado semítico-asiático que se infiltró en el valle del Nilo, se tomó el poder en el Bajo Egipto en el siglo XVII a.C.. Ellos gobernaron allí desde 1674 a.C. hasta ser expulsados cuando su capital, Avaris, cayó ante Ahmosis alrededor de 1567 a.C..

Los hicsos en Egipto adoraron a Set, a quien, como a ISH.KUR, ellos identificaron como una deidad de la tormenta.

Conforme a la "teoría de la inversión", intelectuales judíos en el siglo VII a.C. cambiaron la historia desde "expulsados" a "escapados", y como un posterior insulto a su enemigo, Ahmosis, cambiaron y mal-pronunciaron su nombre como Moisés, presentándolo como el líder de una rebelión hebrea. Pero hay también una fuerte probabilidad de dos orígenes separados del personaje "Moisés" mezclados en uno, lo que abordaré luego.

El éxito de Ahmosis en 1567 a.C. condujo al establecimiento de la 18a Dinastía en Egipto. Tutmosis III derrocó al faraón travestido Hatshepsut, y bajo Tutmosis IV las conquistas egipcias se extendieron más allá del Sinaí hacia Palestina y Siria, y alcanzaron hasta Babilonia e incluían a Canaán.


Hacia el final de esta expansión, Amenofis III (1380 a.C.) gobernó un Imperio egipcio cuyas provincias y colonias limitaban con lo que es ahora conocido como Turquía.

Este Imperio habría incluido las regiones en las cuales la mayoría de los hicsos expulsados ahora vivían.

Amenofis IV ascendió al trono en 1353 a.C. Él introdujo un nuevo culto monoteísta estableciendo a "Atón" como el dios supremo y luego él se cambió su nombre a Akenatón.

Casado con la misteriosa Nefertiti, Akenatón se declaró a sí mismo un dios en la tierra, intermediario entre el dios único Atón (Ra) y la Humanidad, con su esposa como su compañera, desplazando efectivamente a Isis y Osiris en la enéada egipcia.

Declarando a todos los hombres como los hijos de Atón, los historiadores sospechan que Akenatón planeaba una religión para todo el Imperio. Él prohibió toda la idolatría, el uso de imágenes para representar al dios, y prohibió la idea de que había más de un dios supremo.

Es junto a Akenatón y su padre Amenofis III que encontramos al segundo Moisés.

Una importante figura durante este período fue confusamente llamada Amenofis hijo de Hapu. Él fue el Primer Ministro (Visir) de ambos reyes. Él es generalmente representado como un escriba, agachado y sosteniendo en sus rodillas un rollo de papiro.

Él más que nadie fue responsable de autorizar la religión en la cual los antiguos dioses fueron combinados en un dios viviente, Atón, quien había sido responsable de la creación de la Tierra y de la Humanidad.

El símbolo de este dios, el disco solar, representaba a Ra, Horus y los otros dioses en uno solo. El disco del Sol, en el simbolismo, estaba apoyado entre los cuernos de un toro.

El Hijo de Hapu dice lo siguiente sobre la creación:
"He venido hasta ti, quien reina sobre los dioses, Oh Amón, Señor de las Dos Tierras, pues tú eres Ra, que aparece en el cielo, quien ilumina la tierra con un ojo resplandecientemente luminoso, quien salió del Nou, quien apareció por encima del agua primitiva, quien creó todo, quien generó la gran Enéada de dioses, quien creó su propia carne y dio origen a su propia forma".
El supervisor del rey en la tierra de Nubia era un tal Mermose (pronunciado como Mermose o Merymose en su sarcófago en el Museo Británico).

Según historiadores modernos, en el tercer año de reinado de Amenhotep, Mermose llevó lejos su propio ejército hacia el Nilo superior, supuestamente para reprimir una rebelión menor, pero realmente para asegurar territorios de minería de oro que suministrarían a su rey la más grande riqueza que a cualquier otro gobernante de Egipto.

La erudición reciente ha indicado que Mermose llevó su ejército a la cercanía de la confluencia de los ríos Nilo y Atbara y más allá.

¿Pero quién era este Mermose? Según el historiador Dawn Breasted, la traducción griega de este nombre era Moisés (Moses).

¿Apoya la tradición judía esta identificación? Según la historia judía no incluida en la Biblia, Moisés condujo el ejército de Faraón hacia el Sur, a la tierra de Kush, y alcanzó las cercanías del río Atbara. Allí él atrajo el amor de la princesa de la ciudad-fortaleza de Saba, más tarde llamada Meroe. Ella dejó la ciudad a cambio del matrimonio.

La confirmación bíblica de tal matrimonio se encuentra en Números 12:1.
"Y Miriam y Aarón hablaron en contra de Moisés por causa de la mujer etíope con quien él se había casado: ya que él se había casado con una mujer etíope".
El final del reinado de Akenatón está envuelto en el misterio, y dicha investigación está más allá del alcance de un artículo de esta longitud.

En resumen, sin embargo, las teorías van desde la muerte de Nefertiti por causa de una plaga, la propia muerte de Akenatón por una peste o asesinato, hasta el exilio.

El registro libre de dudas, en contraste, señala la vuelta de Egipto a la enéada de dioses y un intento sistemático de borrar todos los vestigios de Akenatón y su culto en Egipto.

Mientras tanto, los expulsados hicsos, según varios historiadores, habían estado viviendo en Canaán.

Precisamente aquí aparece una solución al problema cronológico bíblico de vincular a los israelitas con los hicsos.

Al usar la datación del Éxodo bíblico y comparándolo con la cronología egipcia de la expulsión de los hicsos se produce una laguna de aproximadamente 400 años. Usando los sistemas de fechado de los libros de Jueces y Samuel, este lapso puede variar entre 554 y 612 años.

Sin embargo, hay un claro registro histórico del Egipto posterior a los hicsos extendiendo su Imperio hacia Canaán, la tierra en la cual los hebreos entraron y vivieron, según las fuentes bíblicas, durante 400 años antes de establecer el reino de Salomón.

Los hebreos que vivían en Canaán estaban por lo tanto bajo el gobierno egipcio. Es también aquí en Canaán que nosotros podemos hacer una comparación entre Yahweh y el cananeo Moloc (Baal) y extrapolar una polémica inversión de la historia de Faraón ordenando él ahora la muerte de todos los "primogénitos" en el Éxodo.

Los adoradores de Moloc sacrificaban a sus hijos primogénitos a su deidad mediante un asesinato ritual. Los adoradores de Yahweh en Canaán también eran conocidos por realizar sacrificios de niños de vez en cuando, sobre todo en tiempos de privaciones, aunque la inmolación (holocausto, "todo quemado") era supuestamente mirada con malos ojos. El corte de la garganta del niño, sin embargo, era aceptable.

Los sacrificios eran llevados a cabo y los restos [de los cuerpos] eran enterrados en el sitio sagrado conocido como Tofet ["el lugar del asadero"].

A veces - aunque raramente, a juzgar por el enorme predominio de huesos humanos infantiles encontrados en el sitio de Tofet por los arqueólogos - eran sacrificados animales como sustitutos.
 


La Unificación

Las disciplinas históricas modernas que estudian la época bíblica concluyen unánimemente que el libro del Éxodo no pudo haber sido escrito antes del siglo VII a.C., y ciertamente no por el Moisés bíblico, que a lo más es una combinación ficticia de personalidades egipcias.

En Israel mismo, el siglo VII a.C. es el período en el cual la evidencia arqueológica presentada por Herzog sugiere que ocurre la aparición de Jerusalén como un centro cultural.

Por lo que dicen todos los relatos, es un centro cultural que lucha para encontrar una identidad y una nacionalidad para sí y, considerando el descubrimiento de los textos judíos que muestran a Yahweh teniendo una consorte en la forma de Asera, no es difícil hacer calzar estas piezas.

Se sabe que en 639 a.C. Josías, rey de Judá, introdujo amplias reformas religiosas y agregó áreas adicionales de "Israel" bajo su control.

Es durante este período que la "polémica" y la "inversión" de una amplia variedad de fuentes religiosas y culturales fueron reunidas para formar una unidad religiosa y política.

Allí donde la historia no es heroica, como la expulsión de Egipto en la forma de los hicsos, aquella es invertida por los "inquisidores" de Josías.

Allí donde la religión está carente de unidad moral, se entreteje el culto de Atón, satisfaciendo los sistemas de creencia existentes dentro de la región y otorgando al rey Josías la posición del derecho divino mediante la proclamación de un linaje que entronca con Salomón y David - siendo ambos a su vez reemplazos para los ancestros de [el culto a] Atón y su reputación de constructores de templos.

Josías también destruye el templo de Tofet que se dice que ha sido construido por Salomón en el valle de Hinnón, justo fuera de Jerusalén, al sur.

Dentro de este mecanismo de unificación hay obscuridades desconcertantes para justificar los sistemas de creencia existentes, que requieren que el verdadero nombre de Dios sea mantenido en secreto, y para lo cual hay precedentes en los cultos de Baal e ISH-KUR, todo siendo parte de la mezcolanza de la región, y todo diseñado para emparejar las imperfecciones en el nuevo sistema basado en Yahweh.

Se implementa una importante separación de las identidades de Baal-Moloc-Yahweh, aunque la evolución de ISH.KUR a Hadad a Baal y a Yahweh no permanezca encubierta debido a la posterior polémica contra Babilonia redactada bajo la forma del Génesis.

Bien conocido en Egipto, incluso en la época del culto a Atón, era el siguiente pasaje del Libro de los Muertos:
No he robado.
No he codiciado.
No he matado gente.
No he mentido.
No he alterado límites.
No he cometido adulterio.
No he maldecido a un dios.
El proceso de unificación de Josías toma a Moisés, un ideograma que combina al Ahmosis que expulsó a los hicsos y al Mermose que condujo al ejército egipcio a grandes victorias, y lo acredita con la recepción de los Diez Mandamientos en tablillas de piedra.

En realidad, estas leyes son una elaboración a partir de la recién citada declaración.

Agregado a esto está el hecho de que el obscuro "Himno a Atón" del rey egipcio es casi "palabra por palabra" el salmo 104 de la Biblia, con lo que tenemos otra convincente "coincidencia".

Estas y otras "coincidencias" aparentemente convencieron al renombrado psicólogo Sigmund Freud, que escribe su libro "Moisés y el Monoteísmo" en 1939, de que la fe monoteísta judía tenía sus raíces en el culto religioso de Akenatón.

La unificación de Josías desde luego debería ser aplaudida. Proscribió el culto a Moloc y enfatizó la moralidad espiritual de los Diez Mandamientos. La polémica y las inversiones que añadieron un enfoque heroico a la historia de su pueblo son comprensibles y políticamente astutas.

Pero hacia comienzos de 200 [a.C.], en algún punto a lo largo de la línea, y a diferencia del culto a Atón, la supremacía de la raza es añadida a la fe judía.

En resumen, sin embargo, es el descubrimiento de Herzog de la consorte Asera de Yahweh en los textos judíos y su declaración de una ausencia arqueológica de Salomón o David lo que se constituye en el bisturí que rebana a través de todas las ficciones del bíblico Éxodo y su sugestión del derecho y la supremacía divinos.

Por esta razón, Herzog no debe ser olvidado.

Incluso aunque su erudición sea ignorada por la política del Israel actual, ella contiene una lección para el resto del mundo, y en particular para aquellas naciones que apoyan las doctrinas supremacistas de Israel.

El moderno Israel tiene que afrontar el hecho de que no tiene ningún "derecho divino" a la tierra que ocupa. Israel debe confiar en cambio en un asentamiento equitativo a la luz de su innegable colonización y conquista actual - una realidad que sus opositores deben aceptar - pero sin salirse fuera de los límites definidos por la ley internacional, es decir las fronteras de 1967.

Ésta es una posición realista, la cual la mayoría de los países de la civilización occidental ha aceptado, sin reclamar un derecho divino o una supremacía racial.

Ellos han llevado a cabo esto mediante el reconocimiento de derechos humanos y un estándar internacional de la ley que delimita su comportamiento (en la mayoría de los casos).

Considerando el campo de batalla religioso y cultural sobre el cual Israel está ubicado, y su ausencia de reconocimiento de la realidad moderna, en un mundo armado con armamento nuclear, mientras Israel - armado con aquellas armas - no se separe de las doctrinas de "derecho divino" y "supremacía racial", seguirá siendo el caldo de cultivo para una lucha contra la injusticia racial y política - y estará en el centro de los procesos geopolíticos del mundo de nuestros días - que podría llevar a nuestra civilización global entera a la destrucción.

Aquella seguramente, en nombre de la Humanidad, es razón suficiente para finalizar tales obsesiones y dogmatismos "bíblicos". Hacer eso no requiere que abandonemos la fe en Dios.

Nuestra intuición del Creador es tan vieja como la Humanidad y no depende de un viejo tomo polvoriento escrito por hombres ni de palabras de hombres.

martes, 5 de junio de 2018

Fragmentos gnósticos de "Manú, por el Hombre que vendrá" de M.S.



Fragmentos gnósticos:

158. Una suerte de Robot, de Máquina Cósmica, un Golem, que ha perdido el control y ha intentado crear por su cuenta, “a su imagen y semejanza”. Aconteciendo algo así como si sobre una bella pintura de Leonardo se hubiera sobrepuesto una monstruosidad de Picasso. De modo que la existencia de todo el Universo mecánico, de la materia visible, sería una mala copia hecha sobre una hermosa tela original por un plagiador satánico.
159. Contra estas huestes demiúrgicas deberá combatir el Héroe. Además deberá luchar contra los seres que el Demiurgo creara, los robots genéticos, los “repliegues psíquicos” de Jehová.
160. El día en que todos los Dioses sean liberados y redimidos por el combate de los Héroes, el Demiurgo desaparecerá para siempre, tocado por su propia destrucción, en el Big Crunch de su propia inspiración mecánica, inevitable, devorado por su hambre; o bien, succionado por la Implosión Divina.
161. La Guerra ha descendido a la corteza terrestre, y ya no se irá más. El Demiurgo necesita de sus emanaciones y hedores para alimentarse.
162. Las religiones, las prácticas esotéricas, las yogas dela India post-védica han pretendido encontrar una solución en el aniquilamiento del “yo”, por medio de ascetismos y tormentos de todo orden, para volver a fundirse en el Alma impersonal, universal, en el Uno, en Brahma, en lo indiferenciado, en eso que también han llamado Dios. Generaciones de ascetas y de santos cristianos han trabajado en la destrucción del “yo”. En la India son los vedantinos de Shankaracharya y los yogas Bahktis, valiéndose del Samadhi, que en sánscrito significa, precisamente, “unido con el Ser Primordial”, como ya hemos dicho.
Este camino y concepción deberán partir del supuesto de que el “yo” es una caída, que la personalidad es un “pecado”, que hay que corregir, redimir. Y hasta cierto punto tendrían razón, en el sentido de que el “yo” y la individualidad nacen como algo único en todo el Universo, y, quizás, en todos los Universos; algo impensado, jamás soñado y que ha sido hecho posible por la encarnación de una Divinidad, de un Ser de espíritu puro, en el mundo de la carne, corrupto por el Demiurgo.
163. Habrán derrotado la estrategia del Demiurgo, redimiendo y transfigurando solidariamente a la Naturaleza, a los Aiones, en especial a Saturno-Satanás, destruyendo a Jehová-Jahvé, disolviéndolo en su Nada.
164. La mayor parte del mundo se halla hoy perdida en una animalidad sin retorno. Y la verdad es que al Avatara esto no le preocupa ya. El número de los héroes que se fueran con El han dado casi cumplimiento al Destino, Ellos ya no están aquí, se salieron. Sólo los pocos prisioneros que aún puedan liberarse importan.
165. El sexo es la corrupción de Kundalini, la punta visible de su Iceberg, arma poderosa del Demiurgo. Obliga a algunas yoginis tántricas a la actualización de su cognocimiento, con el deseo de poseer su poder y alcanzar la sublimación de su cuerpo por ese Fuego, al cruzar por sus llamas, atravesando por su hoguera transmutante. Aceptan su karma. Esa herencia genética particular de su cuerpo, o predestinación biológica que las impulsa a perder la virginidad física, debiendo cognocer el orgasmo físico, para no perderse en la prosecución de su Destino de Sacerdotisas del Sol Negro y de la Religión de A-Mor.
Deberán, por ello, ser despertadas a la vida del sexo físico y del placer orgásmico, únicamente por su A-Mado. O en su defecto, o ausencia, por el Inca en Machu Picchu, por el Hierofante, o por el Maestro. Mas, nunca sin A-Mor. Para luego cicatrizar la herida, pudiendo retornar en un esfuerzo supremo a la castidad, a la virginidad mágica, que no ha sido perdida, alcanzando un estado orgásmico continuo, de tipo sobrenatural.
Es éste el Camino Húmedo del cognocer femenino, el Camino de las Lágrimas y de la Mano Izquierda de la Iniciación Tántrica. Sólo para algunas Sacerdotisas-Magas de la Orden Negra.
Pero también existe el Camino Seco, de la Mano Derecha, de las Walkirias que no requieren del paso doloroso del despertar y cognocer del sexo físico ni de sus alteraciones profundas, de sus fuegos y tormentos. Esas mujeres divinas llegan aquí por un muy corto tiempo, como liberadas de antemano, de regreso, debiendo alcanzar por otros medios, aun cuando siempre por A-Mor, ese estado de orgasmo continuo y permanente del alma, más allá del orgasmo físico, que nada deja.
166. Tampoco el cristianismo judío cree realmente en supervivencia de ninguna clase, aunque diga y predique lo contrario, afirmando una absurda inmortalidad del alma para todos (como si todos tuvieran un alma). El cristianismo es la más malvada de todas las religiones conocidas, realizando su ansia desmesurada de poder material por medio de la hipocresía y el engaño, siendo sus dignatarios los verdaderos “fariseos”, en el más estricto sentido que ellos han dado a este vocablo.
La inmortalidad no es democrática ni colectiva. Sólo pueden alcanzarla conscientemente los de origen divino, en un Combate aristocrático, en una Guerra muy dura y en la que muy pocos vencen.
167. La yoga tántrica es un camino surcado por peligros mortales, por el filo de una espada. El Sadahka y su Yogini deberían practicar el Maithuna una sola vez y tras larga preparación “idealizante”. Luego se alejarán, separados y unidos para siempre, como Hombre y Mujer Absolutos. Mago y Maga. Existen dos caminos tántricos, el de la Mano Derecha y el de la Mano Izquierda: Dakshinadhara y Vamagara. Ambos llevan al mismo fin, aun cuando el segundo podría personalizar mayormente, más luciferinamente, por los mayores dolores y combates, por los peligros mortales a que expone al oficiante, o iniciado Kaula. Equivalen estas disciplinas a los caminos “Seco” y “Húmedo” dela Alquimia.
168. El héroe re-nacido se ha hecho inmortal con un cuerpo glorioso, de Vajra, de materia indestructible.
169. Es éste el proceso de la idealización mágica de la mujer, que ha sido desacralizada en este mundo por el amor vulgar y profano. Es una “platonización” necesaria para recuperar el Eterno Femenino, para “constelar su Arquetipo”, del Anima, antes del sacrificio último y decisivo del sacramento que en la Misa Tántrica cúmplese en el Maithuna, y en la Iniciación Caballeresca y de los Trovadores en el Asag.
170. Mas, antes de la separación deberá cumplirse un último ritual de esta maravillosa Iniciación: el Intercambio de Corazones. Significa dar un Rostro al alma, porque el rostro de la amada queda grabado en el shakra Anahatha, del Corazón. Se lleva a cabo por un beso profundo, intenso, en que Ella espira (y expira) dentro de El (muere místicamente en El) y El en Ella.
171. Es en la lucidez suprema del Maithuna, o del Asag, en el orgasmo interior, extático, en ese estado orgásmico permanente, continuo, de todo el ser, en la Implosión que viene a significar la reabsorción, la reversión hacia dentro de Bundi, de la eyaculación seminal depositándose en el mar de la propia sangre, donde se alcanza el éxtasis supremamente lúcido, la super-conciencia del Kaivalia, que nada tiene que ver con el sueño del Nirvana, con la pérdida del Samadhi, ni con la inmersión en el Inconsciente Colectivo, ni con el cambio del centro de la individualidad hacia un punto equidistante entre la conciencia y lo inconsciente, que sería el Selbst de Jung. Es el Kaivalia, algo diferente, es el éxtasis tántrico, un estado máximo del Yo, refortalecido por el fuego y la luz radiante del Purusha, que ha venido a cruzar de parte a parte, derrotando al Arquetipo, incapaz ahora de disolver el Yo del Héroe, vencedor del Maithuna y del Asag, transmutado en Dios consciente de Sí Mismo, individuado, personalizado, con el Rostro de la A-Mada, además del Suyo propio.
172. Es en la Albedo, u Opera Blanca dela Alquimia, que continúa a la Nigredo, donde el Yo retorna, resucita. Mas lo hace como Rebis, como la Estrella Venus, de doble rostro. Ha pasado ya por la Muerte Mística de la Nigredo, voluntariamente aceptada y propiciada. Y es el Cuerpo Resurrecto del Héroe, al tercero o noveno día, el mismo cuerpo, sólo que sutilizado, debiendo revestirse de una materia roja, inmortal, en la Rubedo, que sigue a la Albedo; materia “dura como el diamante”, aunque invisible a los ojos de la tierra y que en sánscrito han llamado Vajra. Es este el Cuerpo de la Resurrección del Taoísmo y del Kristianismo Esotérico. Se ve como rojo, sutil, pero es duro como el rubí, como esas estrellas Novas, o esos soles que se han desplomado sobre sí mismo, en el Sí-Mismo, se han hecho enanos, pero pesan más que todo el Universo. Esa “materia” la obtiene el Mago Kula, como premio en su transmutación kaiválica. Y será con ese Cuerpo con el que el Héroe inmortalizado, el Asen, pueda salir de este Universo demiúrgico, liberándose por siempre de su prisión, derrotándolo. Se ha salido, además, del Eterno Retorno, hacia “algo jamás soñado ni por los más grandes utopistas”… Y en la tumba del Mago taoísta no se encontrará un cadáver, sino una Espada, símbolo de su triunfo y resurrección en Vajra.
173. Quien logró salirse dela Prisión demiúrgica, venciendo, se halla en el Nirvana, en Sunya, algo semejante al Vacío, pero que en verdad es el Yo Absoluto. Todos los conceptos del budismo han sido traspolados y falseados. Como hemos dicho, Buda fue un guerrero de la casta Shastriya, de los príncipes, y en nada parecido al santón pacifista y antirracista en que la India vedantina y dravidia, la India mestiza, lo ha transformado, al paso de los milenios. Si el Liberado vuelve, es un Avatara. Lo hace a voluntad, para ayudar a los camaradas que aún permanecen prisioneros, los de su misma estirpe, que han sido envueltos por las redes de la Maya demiúrgica.
174. Este mundo se espiritualizará sincronísticamente con el triunfo del Héroe.
175. Jehová y su Golem se aniquilarán, dentro de su Universo automatizado, junto con la sociedad de las hormigas, que ellos propician. Será el fin del Kaliyuga.
176. He aquí algo diabólico, espantoso, una involución que ya parece imposible de poder detener. Estudiando las abejas, las hormigas, en especial la vida—si así se pudiera llamar— de las termitas, nos espantamos pensando dónde podría llegar el hombre, los animales-hombres, y junto con ellos los Viras prisioneros, los Dioses involucionados. Allí se acabó toda individualidad y hasta la inteligencia y libertad personales. Sólo hay trabajo continuo, reproducción y muerte. Sacrificio obligado y miseria de muchos para la infelicidad de todos. Al final, alimento del Demiurgo. Mas, ¿habrá sido siempre así en las termitas? Se presiente también allí como una inteligencia inicial, que alguna vez fue, como un primer impulso que planificó esa organización perfecta, tal vez de un solo individuo, o de una élite, que luego desapareciera, perdurando nada más que el automatismo. Es posible que las termitas, las hormigas, las abejas, en muchos millones de años, en otros Manvantaras, hayan sido también Dioses, seres divinos, hechos prisioneros por el Demiurgo, involucionando en lo que actualmente son.
177. El Demiurgo no podrá impedir la Resurrección del Héroe, pues carece de fuerza y capacidad en contra del Espíritu.
178. El Héroe tendrá que marchar por el filo de la navaja, venciendo al sexo físico y sobrepasando al pensamiento racionalista, antes de poder alcanzar el Continente sumergido de la Atlántida, la Hiperbórea recuperada, descubriendo las entradas a la Tierra Hueca, interior, en los Oasis dela Antártica, o en el Monte Melimoyu. Tendrá que resucitar el cerebro antiguo para reencontrar el conocimiento de las Runas y el Poder Odil, que lo llevarán al triunfo y a la Resurrección, mutándose en Hombre-Absoluto.
179. Un gran Jefe Guerrero, el depositario de la tradición, del Espíritu de una comunidad de sangre. Pero Manú es una Divinidad que vuelve al reiniciarse un nuevo Ciclo de la Manifestación, a encarnarse otra vez en el hombre. Viene como Legislador y Padre de una Raza-Raíz. (De allí el “Código de Leyes de Manú”). Y es un hombre, una Divinidad hecha hombre; es el hombre que vuelve, “que vendrá” después de la catástrofe, del Crepúsculo de los Dioses y los Héroes, en el Eterno Retorno. El Avatara ha cerrado un Ciclo, un Gran Ciclo, en este caso; Manú viene a abrir un nuevo Manvantara. Y entrega sus Leyes. Nosotros, los que hemos luchado junto al Ultimo Avatara, debemos ahora combatir hasta el final por el Hombre que Vendrá, que retornará algún día, por Manú, para que la esperanza de derrotar definitivamente al Demiurgo no se pierda, dando fin al Eterno Retorno. Será, así, una nueva posibilidad, un nuevo Ciclo recurrente de la Lucha, cuando otra vez un Dios desciende (un Divya, Wotan) para dividirse en toda una tribu, en una raza, en un ejército, tras haber roto su Huevo primigenio.
180. Nuestra Lucha es en más de un plano, como lo fuera la de los Dioses, nuestros ancestros, que llegaron aquí a combatir. Es simultánea, solidaria, “sincronística”. Porque nosotros somos esos Dioses que descendieron al pesado y tenebroso mundo del Demiurgo, para tratar de arrebatárselo. Seguiremos sus ejemplos, aun cuando veamos oscurecerse cada vez más el horizonte.


Miguel Serrano.

sábado, 2 de junio de 2018

La palabra Khairūm, Khūrūm o Hiram

La palabra Khairūm, Khūrūm o Hiram

La palabra Khairūm, Khūrūm o Hiram es una palabra compuesta. Gesenio traduce Khūrūm como noble o nacido libre. Khūr significa blanco, noble.
      También hace referencia a la acción de abrir una ventana y a la cuenca del ojo.
    Khri también significa blanco, o abertura, y Khris, el orbe del Sol en Job VII.13 y X.7. Krishna es el Dios-Sol hindú. Khur, la palabra persa, es literalmente el nombre del Sol.
    De Kur o Khur, el Sol, proviene Khora, topónimo del Bajo Egipto. El Sol, afirma Bryant en su Mitología, era llamado Kur; y Plutarco dice que los persas llamaban al Sol Kūros. Kurios, señor en griego, como Adonai, señor en fenicio y en hebreo, se aplicaba al Sol. Muchos lugares eran consagrados al sol y llamados Kura, Kuria, Kuropolis, Kurene, Kureschata, Kuresta, y Corusia en Escitia. La deidad egipcia llamada por los griegos Horus era Her-Ra, o Har-oeris, Hor o Har, el Sol. Hari es una denominación hindú para el Sol. Ari-al, Ar-es, Ar, Aryaman, Areimonios, significando la raíz AR fuego o llama, son igualmente similares. Hermes o Har-mes, (Aram, Remus, Haram, Harameias), era Kadmos, la Luz Divina o Sabiduría. Mar-kuri, dice Movers, es Mar, el Sol.
   En hebreo, AOOR, es Luz, Fuego, o el Sol. Cyrus, dice Ctesias, fue llamado así por Kuros, el Sol. Kuris, afirma Hesychius, era Adonis. Apolo, el Dios-Sol, era llamado Kurraios, de Kurra, una ciudad en Focia. El pueblo de Kurene, originalmente etíopes o cutitas, adoraban al Sol bajo la advocación de Achoor y Achōr.
    Sabemos, a través de un preciso testimonio en los antiguos anales de Tsūr (o Tiro), que la festividad principal de Mal-karth, la encarnación del Sol en el solsticio de invierno celebrada en Tsūr, era llamada su renacimiento o su despertar, y se celebraba con una pira en la cual se suponía que el dios obtenía, a través de la ayuda del fuego, una nueva vida. Este festival se celebraba en el mes de Peritius o Barith, cuyo segundo día correspondía al actual 25 de Diciembre. Khur-um, Rey de Tiro – afirma Movers – fue el primero que celebró esta ceremonia. Sabemos de estos hechos por Josefo, por los comentarios de Servio sobre la Eneida y por las Dionisíacas de Nono; y a través de una coincidencia que no puede ser fortuita: en el mismo día se celebraba en Roma el Dies Natalis Solis Invicti, el día festivo del Sol invencible. Bajo este mismo título, Hércules, Har-acles, era adorado en Tiro. De esta forma, mientras se erigía el templo, la muerte y resurrección de un Dios-Sol, el Haracles tiriano, era representada anualmente en Tiro por el aliado de Salomón cada solsticio de invierno en la pira de Mal-Karth.
    Aroeris o Har-oeris, el antiguo Horus, proviene de la misma vieja raíz que en hebreo adopta la forma Aūr, o, con el artículo prefijado, Haūr, Luz o la Luz, esplendor, llama, el Sol o sus rayos. El hieroglifo del joven Horus era el punto en un círculo, mientras que el del último Horus es un par de ojos. Y el festival del trigésimo día del mes Epiphi, cuando el Sol y la Luna estaban supuestamente alineados con la Tierra, recibía el nombre de el cumpleaños de los ojos de Horus.
    En un papiro publicado por Champollion, este dios recibe la advocación de “Haroeri, Señor de los Espíritus Solares, el ojo benefactor del Sol”. Plutarco le llamó Har-pocrates, pero no hay rastro de la última parte del nombre en las leyendas de jeroglíficos. Él es el hijo de Osiris e Isis, y se le representa sentado en un trono soportado por leones, dándose la coincidencia de que en antiguo egipcio, la misma palabra significa León y Sol. De esta forma Salomón hizo un gran trono de marfil, recubierto de oro, con seis peldaños, sendos leones en los brazos y un león a cada lado de los peldaños, de forma que resultaban siete leones en cada lado.
     De nuevo, la palabra hebrea חי , Khi, que significa viviente; y ראם , râm, que se traduce por fue, o será elevado. Esto último es lo mismo que, רום , ארום , חרם rūm, arūm, harūm, de donde proviene Aram, referente a Siria, o Aramæa, Tierras Altas. Khairūm, por lo tanto, significaría el que fue elevado a la vida.
   De esta forma, en antiguo arábigo, hrm, una raíz poco habitual, significaba era alto, hecho grande, exaltado, e Hîrm significa buey, el símbolo del Sol en Tauro, el equinoccio vernal o de primavera.
    Por lo tanto, Khurum, impropiamente llamado Hiram, es Khur-om, lo mismo que Her-ra, Her-mes y Heracles, el Heracles Tyrius Invictus, la personificación de la Luz e Hijo, Mediador, Redentor y Salvador. De la palabra egipcia Ra proviene la copta Oūro, y la hebrea Aūr, luz. Har-oeri, es Hor o Har, el jefe o maestro. Hor igualmente significa calor; y hora, temporada u hora, y aquí tienen su origen diferentes nombres del Sol en diversos dialectos africanos: Airo, Ayero, Eer, Uiro, Ghurrah y otros. El nombre real traducido como Faraón era Phra, es decir, Pai-ra, el Sol.
    La leyenda de la competición entre Hor-ra y Set, o Set-nu-bi, - asimilado al dios cananeo Bar o Baal - es más antigua que la lucha entre Osiris y Tifón; tan vieja, al menos, como la decimonovena dinastía. En el Libro de los Muertos es llamada “El día de la batalla entre Horus y Set”, y el mito tardío conecta ya con Fenicia y Siria. El cuerpo de Osiris desembarcó en Gebal o Biblos, sesenta millas al norte de Tiro. No se le pasará por alto a nadie que en el nombre de cada asesino de Hiram se encuentra el del dios del mal Baal.


Albert Pike

domingo, 13 de mayo de 2018


EL REGRESO TRIUNFAL DEL YO SUPERIOR 

El origen de las corrientes temporal y espiritual de evolución, es 
como sigue: Jehová creó al ser humano llamado Eva. El luciferario 
espíritu Samael se unió con Eva y engendró a su semidivino hijo Caín. 
Como quiera que Samael abandonó a Eva antes de que naciera el hijo, 
fue Caín el hijo de una viuda y una serpiente de sabiduría. Después 
Jehová creó a Adán, un ser también humano como Eva. Adán y Eva se 
unieron y engendraron un hijo, humano como ellos. Cuyo nombre fue 
Abel. Jehová es el Dios lunar relacionado con el agua, y por esto hubo 
enemistad entre Caín, el hijo del Fuego, y Abel, el hijo del Agua. Así 
Caín mató a Abel, y Seth sustituyó a Abel. Con el tiempo y en el 
trascurso de muchas generaciones, los hijos de Caín fueron los 
artífices habilísimos en el uso del fuego y los metales. Su ideal era 
masculino y estaba personificado en Hiram Abiff, el maestro de 
operarios. Por otra parte, los hijos de Seth fueron clérigos que 
mantuvieron el ideal femenino, simbolizado en la Virgen María y 
gobernaron a sus gentes por virtud del agua mágica colocada a la 
puerta de sus templos. Diversos intentos e hicieron para unir estas 
dos corrientes de humanidad y emanciparlas de sus respectivos 
progenitores Jehová y Samael. Con este propósito se edifico el 
simbólico templo, según las instrucciones de Salomón, el hijo de Seth. 
Hiram Abiff, el hijo de Caín había de fundir el mar de bronce; pero 
este proyecto fracasó, según ya vimos y no pudo realizarse la 
intentada unión de las dos opuestas ramas de la humanidad. Moisés, el 
legislador y caudillo del Antiguo Testamento, más tarde reencarnado en 
la personalidad de Elías, guío al infantil genero humano y últimamente 
reencarno en Juan el Bautista, heraldo o precursor de la nueva 
dispensación o era cristiana. Al propio tiempo renacían los demás 
actores del Drama del Mundo para que pudiesen axuliar a sus hermanos. 
Al fundir Hiram Abiff el mar de bronce recibió el bautismo de fuego y 
Caín lo emancipó de los espíritus lucíferarios y dióle un nuevo 
martillo y una nueva palabra. Al comienzo de la nueva era reencarnó 
Hiram Abiff en la personalidad de Lázaro, el hijo de la viuda de Nain, 
y lo resucito al toque de la poderosa garra del león de Judá, 
elevándolo a la categoría de los inmortales como Christian Rosenkreuz, 
Salomón, el hijo de Seth, reencarnó en Jesús, y el bautismo de agua, 
que le administró Juan, simboliza su emancipación del dominio de 
Jehová, pues al mismo momento del bautizo cedió su cuerpo para morada 
del descendiente espíritu de Cristo a quien desde entonces siguió como 
discípulo. La religión se ha mancillado horriblemente en transcurso 
del tiempo y régimen dogmático empeño su prístina pureza, de modo que 
ya no le cuadra el calificativo de católica, es decir, de universal. 
En todas direcciones se han desgajado ramas, sectas, e ismos; pero 
todavía Jesús desde los mundos invisibles, abarca en su amor a todos 
los hijos de Seth, que con fe invoquen su nombre y llegará el día en 
que una a todas las diseminadas Iglesias en el Reino de Cristo. 
Christian Rosenkreuz recibió el encargo de aleccionar a los hijos de 
Caín que buscaban la luz del conocimiento en el sagrado fuego del 
místico santuario. Así como la energía infundida por su divino 
progenitor Samael movió a Caín al trabajo y la inventiva, así también 
la misma excitación espiritual mueve a sus descendientes a procurar su 
salvación por medio del fuego de las tribulaciones y elaborarse el 
áureo traje de bodas que es el “ábrete sésamo” del mundo invisible y 
aunque la purificante sangre de Jesús es de absoluta necesidad para 
millones de débiles hermanos, no cabe duda de que cuanto más seres 
humanos se afilien a la mística Masonería para conscientemente 
construir el Templo del Alma, más pronto vendrá Cristo por segunda vez 
y más vigorosa será la raza que ha de regir por la ley del amor.

domingo, 6 de mayo de 2018

Lilith. La Sombra De Eva

Lilith, La Sombra De Eva




Lilith (1), aquella que surgió al mismo tiempo que Adán de las manos del Creador es, según el mito, una criatura espontánea y libre, de fascinante belleza, que posteriormente se convirtió en un ente maléfico, en un ser de la oscuridad pero que, en todo caso, guarda en sí, como símbolo, un sentido que la emparenta con la Gran Madre de las civilizaciones antiguas, sobre todo en su aspecto tenebroso.
Lilith no se ajustó como compañía para Adán. Había poco en lo que Adán podía convenir en su intento de aparearse con Lilith, Adán pidió estar arriba, pero Lilith se negó "Fuimos creados iguales, y entonces debemos hacerlo en posiciones iguales.
Se le considera la primera esposa de Adán anterior a Eva quien abandono el Edén por iniciativa propia vivió junto al Mar rojo y se unió con Asmodeo (2), un demonio. Posteriormente se convirtió en demonesa".


INTRODUCCIÓN

No sabemos casi nada de Lilith; salvo una brevísima mención en el libro de Isaías, La Biblia cristiana no dice nada más sobre la mítica primera dama de la historia de la Humanidad y a la que, por tanto, le cupo el honor de ser también la primera pareja de Adán, antes que Eva se oficializara para la posteridad recogiendo para sí tal papel. No existen apenas datos originales de esta figura que ha llegado hasta nosotros procedente, sobre todo, de la vieja tradición talmúdica; aunque no es exclusivamente oriunda de tal contexto, ya que, comparaciones, equivalencias y similitudes aparte, nos encontramos claramente identificada a nuestra protagonista en la vieja simbología sumeria y babilónica integrando, incluso, ciertas versiones del ciclo de Gilgamesh. Con lo cual, nuestra dama goza de una antigüedad considerable.
Parece que, siguiendo con su propio mito, que nos la muestra como una guapa fémina muy enigmática y bastante siniestra, fatídica y perversa, indómita e impetuosa, celosa de su independencia, rotundamente atrayente, de ardientes deseos y de contundente seguridad en sí misma, que se rebela contra el rol asignado para las de su sexo, capaz de plantarle cara al mismísimo Creador si es preciso (como así hace) y de marcharse incluso del Paraíso para refugiarse finalmente en los abismos más profundos y sentar allí sus reales, también se ha ocultado para nosotros en el fondo de los siglos portando con ella su secreto.
Mas no por ello ha dejado de ser popular, pues a Lilith se han referido, entre otros interesados, feministas de pro entre las que algunas no han dudado en declararla su heroína favorita, sagaces psicoanalistas tal vez fascinados por su catálogo de cualidades y, cómo no, todo tipo de estudiosos de la Mitología y de la Simbología.


LILITH EN LA SIMBOLOGÍA Y MITOLOGÍA



Lilith pertenece a la tradición judaica aunque, según algunos, haya sido "tomada prestada" de la mesopotámica, dentro de la cual es posible hallarla morando entre las ramas de un árbol que la mismísima Inanna plantó en un jardín sagrado de la ciudad de Uruk después de haberlo rescatado de las aguas del Éufrates, para hacerse de él un trono y un lecho, una vez crecido.
Se han hecho muchas traducciones, equivalencias y comparaciones del término "Lilith", y ninguna de ellas demasiado agradable, pues se la conoce como Ave de noche (ahora sin especificar), ser monstruoso, ente espectral, fantasma nocturno, diablesa, etc.; se la ha llegado a emparentar con las tentadoras, sensuales y libidinosas súcubos, tan famosas en el Medioevo, erigiéndose nada menos que en Reina de las mismas.
Ha sido vinculada también con unos seres parecidos a los demonios del mediodía griegos (esta vez diurnos), ninfas de los campos de tersos cuerpos etéreos relucientes de sol; criaturas indomables, inocentes, ardientes y salvajes, que fascinan y enloquecen a los campesinos enamorándolos sin remisión. Algunas tradiciones cuentan, a este respecto, que entre el cabello de Lilith se encuentran, enredados, los corazones de los jóvenes que sucumbieron a su hechizo.
Se le ha comparado con las terribles lamias de la tradición grecorromana (recordemos a la reina Lamia que por su crueldad fue transformada en fiera y que devoró luego a sus hijos) y con las lamias de las creencias medievales, tanto seres de rostro de mujer y cuerpo de dragón como maléficas féminas que se alimentan de niños, que conviven con dragones acumuladores de tesoros en cuevas, y que tienen como distintivo un peine de oro, estando muchas veces provistas de unas patas (en lugar de pies) que terminan en pezuña hendida; guardan cierto parecido con algunas representaciones de las regentes y protectoras de fuentes y manantiales gallegas y cántabras, herederas de la tradición celta, y con algunos personajes femeninos de cuentos y leyendas que, a veces, aparecen con uno de sus pies correspondiendo al de un macho cabrío o al de una oca, siempre aludiendo a la presencia de un componente animal todavía activo, algo arcaico aún no del todo eliminado de ellas.
Se le ha encontrado cierta semejanza a Lilith con las Xanas (Janas: Dianas) astures y las lamias del folklore vasco, aquellos seres similares a las hadas, a las ninfas y a criaturas de la Naturaleza semejantes, servidoras y a veces representantes de la propia Diosa Mari (la Gran Madre y también la Madre Tierra), que castigan y premian a los humanos (uno de sus regalos favoritos es la posibilidad de transmutar el carbón o paja de sus favorecidos en oro); que habitan en montañas, cavernas, cuevas y oquedades diversas, así como en manantiales y fuentes; y que a menudo aparecen hilando o alisando su largo cabello con unos peines de oro que semejan la media luna, o recorren los cielos, aureolada su cabeza con el blanco resplandor de la luna llena, o bien cruzan el firmamento portando una hoz de oro mientras arrastran consigo las tempestades y se envuelven en unas lenguas de fuego que desdibujan y afilan sus miembros inferiores.
Además, se ha equiparado a Lilith con seres semejantes a las ondinas o a las nereidas, imaginándosela entonces con la parte inferior de su cuerpo correspondiendo a un animal acuático, tanto un pez como una serpiente marina.
Se la ha asociado, aun, con serpentinas figuras infernales de torso humano similares a la Equidna griega o a otras habitantes del mundo inferior (la mansión de los muertos, el inframundo y también el inconsciente) como Hécate, por ejemplo, provocadoras de pesadillas, portadoras de terrores nocturnos, generadoras de espanto y relacionadas con los vínculos que se ansían pero que aprisionan, con la fuente del deseo, con la fuerza de las pulsiones, con la intensidad de los motivos humanos íntimos que instan a su satisfacción y que pueden llegar a ser destructivos. (Resaltemos aquí el hecho de que, entre su mucha descendencia monstruosa, como el Can Cerbero, guardián del Hades, Equidna fue la madre del buitre que ha de devorar por toda la eternidad las entrañas de Prometeo encadenado al Cáucaso).
Hay que señalar que Lilith en algunos aspectos está vinculada con todas las Diosas Madres que conllevan un matiz de oscuridad, que reinan sobre los elementos (riquezas includas) del mundo subterráneo y que se relacionan con el aspecto vida y muerte de las cosas. Son cuna y sepulcro, principio y fin.
Por último, no olvidemos que Lilith es representada popularmente como una seductora mujer, sin más vestido que su propia piel, provista de abundante pelo rizado (rojo por más señas) que se extiende como un manto a su alrededor; y que tiene por costumbre sentarse sobre la concavidad de la media luna.
Se trata de la luna oscura, que aparece visible al tercer día de la luna nueva en el horizonte oeste, mostrando una breve franja de luz arqueada, permitiéndonos contemplar las sombras que envuelven al resto de la esfera.
El Talmud la describe como una bella y encantadora fémina de opulenta figura y espectacular cabellera ondulada y la cree madre de gigantes y monstruos. Algunas versiones de este texto nos la emparentan con un animal de pelo muy abundante perteneciente a una antigua especie no precisada, ya extinta y probablemente desconocida en la actualidad.
En la demonología cabalística se la designa como uno de los siete demonios tradicionales, en concreto el adversario del genio de Venus, siendo ambos regentes del viernes. En tal versión, Lilith tiene faz humana, lleva el busto desnudo y su cuerpo termina en una larga cola de serpiente.
También en la Cábala se la llama la reflexión femenina de Samael o Samael-Lilith. Satanás es el adversario por excelencia y una de las versiones de Samael, y Lilith asumiría características de "doble opuesto" y "doble contrario". Desde aquí se la entiende de nuevo como un ente maligno semianimal o medio humano.
En el Zohar se la conoce como Hayo Bischat: "la Bestia", y también la "Mala Bestia", y se afirma que de ella descienden nuestros actuales monos.
Tenemos que Lilith se nos aparece como seductora mujer, bello animal, ambiguo ser a medio camino entre el humano y la bestia, ente monstruoso, diablesa, fascinante demonio hembra y espectral habitante de las sombras, generadora de seres aberrantes. Pero siempre se muestra impulsada por la pasión y rodeada por un magnético halo de misterio, de transgresión, de oposición, malignidad, peligro, desacato, rebeldía, tentación y deseo.
Y por el contrario, también de frescura, espontaneidad, independencia, libertad y tal vez autenticidad; pues todo simbolismo es ambivalente y polivalente, como ya se ha señalado, cosa que los pocos elementos concretos y muy modificados de su mito a los que podemos acceder nos confirman.
Mas no por dejar de pertenecer al plano físico se privó Lilith de las delicias de la fecundidad, ya que según nos muestra la tradición engendró seres en tales correrías nocturnas. Y lo hizo, para más precisión, durante los 138 años que -dice la Cábala- tardó Adán en engendrar a Seth después de que hubieran nacido Caín y Abel, cifra que nos da una idea de la longevidad (mítica) de nuestro antepasado y de la espaciada capacidad generativa de ambos progenitores.
Es extraño que en vista de los anteriores avatares Lilith no sea nada grata en la tradición hebrea. Está feo, desde este contexto, tener la osadía de querer asemejarse al varón reclamando paridad con el mismo, discutir el rol a tomar respecto a éste, desobedecer las órdenes del Hacedor con tanto atrevimiento, abandonar el Paraíso… Pero lo más terrible de todo es el hecho de invocar el Nombre de Dios, innombrable en toda la tradición judía, por considerar que el Nombre verdadero de cualquier ser contiene las características de lo nombrado, y por lo tanto es posible conocer su esencia y adquirir poder sobre ello. Pronunciar el nombre de Dios se convierte, pues, en una osadía suprema, un acto de soberbia mucho mayor que el de hacer directamente oídos sordos ante sus mandatos; algo, en fin, demasiado grave.
Un primer análisis del mito nos muestra que Lilith ha abierto las puertas de lo prohibido. Lilith ha roto con lo estipulado por el Creador para la raza humana. Ha quebrantado lo establecido, se ha querellado contra el orden natural de las cosas, ha abandonado el lugar propio de la Humanidad, ha transgredido los límites impuestos a los seres humanos (algo que también hará Eva en su momento) y por ello se ha colocado fuera del mundo de los hombres y se ha convertido a sí misma en apátrida, en exilada, en extraña…
Es por su actitud frente a las normas por lo que se considera a Lilith enemiga del matrimonio, adversaria de los nacimientos, contraria a los hijos, instigadora del deseo proscrito y fomentadora del desacato, en general, frente a las reglas sociales establecidas. Por todo ello, en definitiva, en el contexto judaico se la tiene por un ser nefasto y un ente maligno en general; de ahí su asociación con lo diabólico y su vinculación con la tentación y la transgresión, a evitar, por supuesto, si se pretende mantener un orden sociocultural determinado.

Vemos entonces varios aspectos a considerar en el análisis del mito de Lilith.

a) Antropológico
Su situación de primera mujer antes del nacimiento de Eva la presenta como un ser previo a la adquisición de la conciencia humana, como un representante de una "humanidad previa"; por decirlo así, un grupo de seres anteriores a la humanidad que todos conocemos y de la cual todos participamos en la actualidad.

b) Religioso
Ciertas particularidades de las personificaciones de Lilith podrían emparentarla con características, atributos y potencias relacionadas con la Magna Dea, la Diosa en su aspecto oscuro en la plena acepción del término, como por ejemplo su capacidad generativa, su relación con la sabiduría profunda, su vinculación con la vida y la muerte, su asociación con lo abisal, etc.

c) Psicológico
Lilith contiene en sí elementos suficientes que, sin hacer una valoración moral, sí nos permiten en cambio pensar en un patrón típico de lo femenino caracterizado por rasgos como la independencia, la autonomía, la auto pertenencia, la confianza en el propio criterio, el sentido crítico, la vinculación con el propio ser y el propio deseo que desde nuestra mentalidad la hacen conceptualizar como individuo libre. El mismo hecho de su "ocultamiento" en las profundidades nos mostraría que el factor Lilith puede estar en determinadas mujeres reprimidas, ocultas en su propio interior, mas permanece latente y actúa desde las propias profundidades.

d) Social
Lilith nos remonta a la tan mitificada, por otra parte, etapa matriarcal de la Humanidad, cuyos restos casi podemos exhumar si hacemos arqueología cultural y, aún ahora, contemplamos implícitos en algunos textos de la Literatura clásica y en el simbolismo de las Diosas lunares.
El simbolismo de Lilith, por tanto, apuntaría a un momento previo al actual orden social patricéntrico que ha prefijado determinadas pautas de relación entre hombres y mujeres. Y por "actual" entendemos vigente, en el sentido de que corresponde a unos códigos todavía en uso en los patrones culturales judeo-cristianos y en las sociedades a ellos adscritas; códigos que se remontan a los orígenes mismos de esta tradición. No hay más que ver cómo ha "desaparecido" Lilith, cómo aparece Eva en el Génesis, la interpretación y la divulgación tan particular que durante siglos se ha hecho de los actos de nuestra primera madre como portadora del mal y fuente del pecado para la Humanidad, además de las consecuencias sociales e individuales provocadas con tales transmisiones.


EL MITO LILITH

"Adán, mientras tanto, halló que él lamentaba la partida de Lilith. Fue con Yahveh y expuso su caso pidiendo el retorno de Lilith. Yahveh concordó que una criatura del Edén no debería partir tan fácil del reino, y dispuso tres ángeles para recobrarla. Estos tres, Senoy, Sansenoy, y Semangelof, pronto encontraron a Lilith en su cueva y le exigieron su retorno con Adán por órdenes de Yahveh. Si se rehusaba, le informaron, matarían a un ciento de sus hijos demonios cada día hasta que decidiera regresar.
Lilith exclamó que incluso esta suerte era mejor que regresar al Edén y a la sumisión a Adán. Tan pronto como los Ángeles cumplieron su amenaza, Lilith también hizo una terrible proclamación. En respuesta por el dolor infringido, mataría a los hijos de Adán. Juró atacar a los niños, e incluso a sus madres, durante el nacimiento. Juró también que los recién nacidos estaban en peligro de ser objeto de su ira, las niñas por veinte días y los niños por ocho. No solo esto, sino que también atacaría a los hombres en su sueño, robándoles su semen para dar nacimiento a más niños demonio, que reemplazarían a esos asesinados cada día".


LILITH Y LA ASTROLOGÍA

Lilith no es un planeta, sino un punto sensible que se puede identificar mediante determinados cálculos. Para fijar su posición en el horóscopo se contempla la órbita elíptica de la Luna alrededor de la Tierra y el eje que forman los dos puntos más lejanos de la Tierra en esa elipse. Lilith se encuentra en el eje en aquel punto que está a la misma distancia de la Tierra y del centro de la elipse. Lilith tarda unos 9 años para dar una vuelta completa a los doce signos.
Lilith recibe también el nombre de Luna Negra (coincidiendo con el símbolo empleado para representarla), una denominación que da alguna idea de su significado en el horóscopo. Se refiere al lado oscuro y desconocido de la naturaleza femenina. No es sólo fuente de la vida, sino también de la muerte, el dolor y la desgracia.
En la astrología babilónica y asiria, Lilith jugó un papel importante, el cual fue redescubierto en los años sesenta y setenta.


LA LILITH ASTRONÓMICA

La Luna describe una trayectoria elíptica alrededor de la Tierra. Una elipse tiene dos puntos focales, y el otro punto focal no ocupado por la Tierra ha sido llamado Luna Oscura, Luna Negra o Lilith. Esta es una definición un tanto simplificada, puesto que, realmente, la Luna y la Tierra se mueven ambas alrededor de su centro común de gravedad, y la trayectoria de la Luna no es una elipse exacta sino más bien irregular. Es necesario distinguir entre la órbita media de la Luna, que es una lenta elipse alargada, y la órbita real, que oscila alrededor de la órbita media, debido a interferencias de distintas clases. Así como hay un Nodo Lunar "medio" y "real", así también hay una elipse "media" y "real" y una Lilith "media" y "real". Escribo "real" entre comillas porque el Nodo de la Luna sólo es "real" unas dos veces al mes, cuando la Luna se encuentra realmente en él, pues el resto del tiempo es tan "irreal" como el Nodo medio.
De hecho, cuando se trabaja con un punto tan cercano a la Tierra, uno también debería tener en cuenta el gran paralaje, o sea, considerar desde qué punto de la Tierra uno observa realmente un punto dado del cielo. La Astrología observa los planetas geocéntricamente, como si fuera desde el centro de la Tierra, y no topo-céntricamente, desde el punto de vista real del observador.
La Luna Oscura ha sido definida también como el apogeo de la órbita Lunar, o el punto de la órbita más alejado de la Tierra. Ambos puntos, el apogeo y el segundo punto focal, están en el eje mayor de la elipse orbital, la línea de ápside. Vistos desde la Tierra están en la misma dirección, y por lo tanto ocupan el mismo lugar en el Zodíaco. El segundo punto focal se encuentra a una distancia de unos 36.000 km de la Tierra, y el apogeo a unos 400.000 km. Aparte de esto, ambas definiciones pueden considerarse como equivalentes. Como la órbita de la Luna se mueve hacia delante continuamente en el espacio, la Luna Oscura se mueve a lo largo del Zodíaco a unos 40º por año. Una revolución completa tarda ocho años y diez meses.



Citas:
1 lil, que significa 'viento', 'aire' o 'espíritu', de acuerdo alos judíos Lilith era una criatura maligna y se asocia con la palabra 'noche'.
2 Asmodeus (Asmodai, Sydonai, Chammadai, Asmodeo, o Asmodaeus) es un demonio, conocido comúnmente por aparecer en el Libro de Tobit del Antiguo Testamento. También es mencionado en el Talmud y en los tratados de demonología. Su origen se halla en la religión mazdeísta (zoroastra) de los persas. Probablemente, llega al judaísmo durante el tiempo en el que este pueblo se halló bajo la dominación persa, y más tarde, pasaría al cristianismo.



Temas consultado:
1. Biblia, Isaías 34:14
2. Escrito de Paloma de Miguel. Psicóloga
3. Costas Antola, Adela; Cubiló, María: El mito de Lilith. La curiosidad, su fuga y expulsión. Publicación interna de la Asociación Psicoanalítica de Buenos Aires. 1989
4. Wikipedia